El Consejo Gremial Nacional alertó sobre los riesgos que esta genera para la reactivación económica, la formalización laboral y la generación de empleo.
Ante la actual coyuntura económica, con una tasa de desempleo de 9,3%, crecimiento económico negativo de -0,3% y expectativas de inflación entre 9,5% y 10%, el país debe adoptar las medidas necesarias para evitar la pérdida de más de 450.000 empleos que, de acuerdo con el Banco de la República, puede llegar a generar esta reforma.
El Consejo Gremial Nacional hizo un llamado a la Comisión Séptima Constitucional Permanente de la Cámara de Representantes para que la discusión de la Reforma Laboral sea ante todo una discusión responsable con el país.
«La reforma laboral propuesta no resuelve los problemas estructurales del mercado laboral colombiano, como la alta tasa de desempleo y de informalidad laboral, así como tampoco actualiza el sistema legal a las nuevas dinámicas laborales», señala.
El Consejo Gremial Nacional sigue dispuesto a participar en los escenarios que el Congreso de la República disponga para «construir una Reforma Laboral incluyente, equitativa y justa, que de manera efectiva logre mejoras sustanciales y necesarias en las condiciones laborales de los colombianos».
Por su parte Fenalco, en la sesión de la Comisión Permanente de Políticas Salariales y Laborales de este 12 de diciembre, dejó constancia de que sorpresivamente se incluyeron en las discusiones de la Comisión VII de la Cámara de Representantes de ayer, los impedimentos y recusaciones del proyecto de reforma laboral y se aprobó impedir la discusión en audiencias públicas, un texto que no ha sido concertado.
El presidente del gremio, Jaime Alberto Cabal Sanclemente, señaló que la reforma implicaría un aumento de costos para los emprendedores y las empresas del país, entre el 25% y el 30%, sin tener en cuenta el incremento del salario mínimo.
«La discusión de la reforma laboral, sin audiencias públicas y sin previa concertación, enrarece el proceso de discusión del incremento del salario mínimo y no contribuye a consolidar la confianza requerida para llegar a acuerdos basados en reglas claras», señaló.
Cabal Sanclemente indicó en la Constancia, que las discusiones que se llevan a cabo en el marco de la Comisión Permanente de Políticas Salariales y Laborales no son discrecionales, sino que constituyen una exigencia constitucional (artículo 56) y legal para concertar las políticas salariales y laborales y para preparar los proyectos de ley relativos a los temas laborales (artículo 2º de la Ley 278 de 1998).
Para Fenalco, en un escenario de pobre crecimiento económico, es indispensable que las discusiones se hagan de cara al país y que se reflexione adecuadamente sobre el efecto de las decisiones. Un proyecto de reforma laboral tan complejo como el presentado, implica discusiones amplias y no trámites de afán, terminando el año, porque está en juego el futuro del trabajo de 450.000 colombianos que se podrían perder, según cifras del Banco de la República.
