Un estudio adelantando por la firma Raddar para Asoleche y el Ministerio de Agricultura dejó ver que la leche ha perdido espacio entre los consumidores del país y por eso se quiere recuperar esa presencia en los hogares y en los diferentes escenarios.
Según la presidente ejecutiva de Asoleche, Ana María Gómez Montes, con el estudio se buscó, entre otras cosas, entender los hábitos de consumo de leche y derivados por parte de los colombianos, se realizó a profundidad en todas las ciudades principales del país, en los diferentes estratos socioeconómicos, se averiguó por género, por edad, y por una serie de características de consumidor para entender finalmente por qué el consumo de lácteos en Colombia ha disminuido y ha registrado los desafíos que tenemos hoy en día.
“Tenemos hallazgos que son muy llamativos la primera causa que reporta el consumidor colombiano por la cual el consumo de leche y sus derivados ha disminuido no es necesariamente la capacidad adquisitiva que, claro, pesa mucho el fenómeno inflacionario. La primera causa son las recomendaciones que están recibiendo, bien sea de influenciadores a través de redes sociales o de profesionales de la salud que están diciendo abandone el consumo de lácteos”, señaló la dirigente gremial.
Así mismo, se tiende a pensar que las necesidades, las preocupaciones, los gustos del consumidor son todos uniformes y con el estudio se lograron identificar nueve perfiles de consumidores de lácteos en Colombia, hay gente que se preocupa más por la nutrición, otra que se preocupa por el presupuesto, otro tipo de consumidor que está explorando constantemente innovaciones en sabores, etc.
El trabajo da unas herramientas poderosísimas y el mensaje es para toda la cadena láctea, no solamente para la industria procesadora que Asoleche representa, “nosotros estamos invitando a integrarnos en toda la cadena, a que todos los eslabones desde el ganadero, pasando por la industria, luego el comercializador, por supuesto las autoridades, el gobierno, en que la estrategia que diseñemos y que adoptemos para incentivar el consumo de lácteos tiene que ser transversal, esto es un tema de todos”.
Hay que vovlerle a darle a la leche el lugar que tiene y que se merece, pero que “además nos merecemos nosotros como consumidor pensando en nuestra salud, en la de nuestras familias para darle a la leche de nuevo ese lugar”.
Sostuvo Gómez que cuando hay disminuciones en el consumo en esta cadena y en cualquiera, normalmente y casi que en automático se piensa en hacer una campaña de publicidad que son buenas, pero es que no es solamente la campaña. “Cuando usted tiene un problema de médicos recomendando que no se consuma leche entonces ahí también tiene que haber una acción y ya la tenemos diseñada también de cómo acercarnos con estos profesionales para tener los debates, los foros, entender por qué creen eso. Lo preocupante es que cuando se está consultando al profesional médico algunos, no quiero decir que todos, y usted dice tengo una molestia gástrica o tengo una alergia en la piel inmediatamente le quitan los lácteos sin mediar un examen de diagnóstico y eso es una realidad lo que está pasando, entonces lo que se está proponiendo es tener esa interacción con los distintos actores alrededor de esta cadena”.
Afirmó la directiva que “hay que poner de moda, otra vez, el consumo de leche”.
Otros hallazgos
El país no se comporta de forma igual en todas las regiones. Antioquia, que además es el departamento líder en producción en acopio de leche, es quien lidera el tema de consumo, después vienen departamentos como Cundinamarca y Boyacá, normalmente en centros urbanos uno ve más esa presencia del consumo, pero es variable, pero en general lo preocupante es que a nivel país el consumo ha venido bajando.
Sin embargo, y positivamente posiblemente debido a que la inflación se estabilizó, en el último año no hubo caída sino una recuperación muy leve. En 2022 se tuvo una caída del 9%, 2023 de 6% y 2024 tuvo una recuperación de 0,78% que eso es muy discreta todavía frente a lo que venía pasando. “Afortunadamente este primer trimestre del año hemos visto incrementos del 3,3%, nosotros creemos que es más un tema de reacción, pues se estabilizó la inflación, pero eso no nos deja todavía los niveles de consumo que deberíamos tener. La FAO tiene una recomendación de consumo de leche o derivados de 170 a 172 litros equivalentes al año y Colombia sigue estando en niveles relativamente bajos estamos hablando de 140 litros por per cápita”.
Indicó que si se mira la oferta que hay en Colombia de productos lácteos se observa que existe mucha divesidad. Aquí se ha tendido a pensar que una leche o un queso si es un poco más barato será que está malo y no necesariamente es así. Lo que se tiene que mirar es la etiqueta para saber qué es lo que está consumiendo. También las personas tienen alguna marca preferida y el portafolio es amplio incluso para estratos que no tienen una alta capacidad adquisitiva.
La industria está diversificando su portafolio y se encuentran marcas que van dirigidas a ciertos segmentos. Además, se ofrecen alternativas a la leche como son los derivados lácteos, bien sea el kunis, el yogur, el queso, etc.
A ello se suman los programsa de gobierno como los Programas de Alimentación Escolar (PAE) y otros más en los que la leche juega un papel crucial.
A tener en cuenta
Por su parte, el investrigador senior de la firma Raddar, Juan Diego Becerra, explicó que con el estudio se trató de abordar a todo el país, “lo hicimos desde la esquina cualitativa, lo que piensa la gente, y poder aterrizar esos números”.
Algunos de los principales hallazgos es que la leche está perdiendo significado simbólico en la gente, ya no importa tanto para el día a día de las personas, “tenemos unas ideas, pero esas ideas son cada vez más difusas. Tenemos un camión demográfico muy importante, está haciendo que, si la leche es muy importante para los niños, tenemos cada vez menos niños, entonces tenemos ahí un reto muy importante para los próximos años”.
Además se tiene un problema y es la percepción de la gente sobre la calidad de la leche lo cual obedece a falta de comunicación sobre lo que se está haciendo en el sector. Además, se le está entregando a la gente un producto,pero está dejando de entender cuál es el valor que hay detrás del producto.
Hay unos retos muy importantes porque “si queremos incentivar el consumo, porque la leche es importante para el país en todos los eslabones de la cadena y para el consumidor, tenemos que construir una forma nueva de comunicarnos y comunicar todo lo bueno que tiene la leche”.
Así mismo, destacó temas como el empaque que tiene que ser adecuado para el consumidor del día a día, con presentaciones personales fáciles de abrir, pero que no vaya a causar daño. La gente hoy día está buscando practicidad y ello está relacionado con poder llevar los productos con empaques pequeños, personales, eso es un asunto que funciona muy bien en otros productos.
Igualmente, se tiene que pensar en nuevas ocasiones de consumo, porque está muy concentrada en el desayuno y en las noches, probablemente con algún modificador como café, té, chocolate, y en el resto del día se ha perdido, aunque en algunos casos ese pedazo lo han ido ganando los derivados lácteos.
Algo similar pasa con los restaurantes donde no se ofrece leche para acompañar un almuezo o una comida y por eso se debe trabajar también con este segmento porque incluso el jugo se debería ofrece en leche y no siempre sucede eso.
Otro aspecto que se debe trabajar es el del precio que es un tema transversal a toda la categoría. El gran problema es que la gente no entiende todos los beneficios que tiene la leche y por eso le parece cara, a diferencia de lo que puede suceder con un derivado como el yogur donde se tiene conciencia de sus beneficios.
Aseguró que uno de los retos inmediatos es que “la leche vuelva a hablar. La leche tiene que volver a hablar y no las marcas para hablar de ellas, sino la leche tiene que ser transversal porque la leche perdió la voz. Todo el mundo empezó a hablar de la leche y la leche no volvió a hablar. Dimos por sentado que la leche estaba en la mesa o que estaba en la nevera y dejamos de encontrar esas oportunidades para que la gente entienda todo lo que hay detrás”.
Los productores
Entre tanto, el gerente de Analac, Felipe Pinilla, destacó el estudio y sostuvo que “nos da una información muy completa y clara de en dónde estamos, qué fortalezas tenemos, qué retos y qué alertas también tenemos y nos empieza a dar unas pautas de cómo debemos trabajar esa promoción del consumo hacia adelante en nuestro país. Entonces por todos lados muy bueno el aporte que este estudio da además que también nos deja ver que Colombia es un país muy cercano al consumo de lácteos”.
Señaló que, por un lado, somos un país muy cercano a los lácteos, pero somos un país en donde la dinámica del día a día ha cambiado frente a cómo era hace una,dos y hasta tres décadas.
Eso quiere decir que los momentos de consumo deben evolucionar también y “lo veíamos en esto, que de pronto la leche es un poco como la leche líquida, como usted lo mencionaba, pero vemos también una cantidad de productos lácteos como el yogurt griego, las diferentes variedades de queso, la mantequilla, que vienen teniendo también una mayor participación dentro de la alimentación diaria de los colombianos y esos derivados lácteos también la hacen parte de todo este ejercicio”.
Manifestó que la leche es la punta de lanza, es la que guía todo, el que come queso, el que toma yogur, el que consume mantequilla, está también apoyando el desarrollo de toda la cadena láctea en el país.
