El sector lácteo, en general, ha tenido un buen primer semestre porque se venía de bajas en el consumo per cápita muy significativas y ahora en los primeros seis meses hubo un repunte cercano al 4%, aunque todavía no es suficiente y no es lo que se espera desde el punto de vista de nutrición, teniendo en cuenta los estándares internacionales y el jalonamiento de toda la cadena productiva.
Así lo señaló la presidenta de Asoleche, Ana María Gómez, quien indicó que 2025 ha sido un buen año, la inflación en lácteos se ha estabilizado y el consumo sigue creciendo, por lo que desde el gremio se prevé un segundo semestre que consolide esta tendencia.
En cuanto al precio al ganadero, recordó que está regulado por parte del gobierno y la industria formal cumple con ese valor e incluso paga unas bonificaciones por calidad que es decisión de cada empresa. Ese precio se ha mantenido relativamente estable a lo largo del año.
Entre tanto, el precio al consumidor también se ha mantenido relativamente estable e incluso por debajo de la inflación total de alimentos.
De otro lado, indicó que se está en un proyecto con el gobierno nacional y con los demás actores de la cadena láctea para fortalecer la cultura exportadora de Colombia, pero “lo primero que hay que hacer allí es fijarnos y dedicar todos nuestros esfuerzos a la competitividad del producto lácteo colombiano”.
Solamente fortaleciendo nuestro producto en temas de calidad y precio será competitivo, tanto para el consumo nacional como para la exportación, por eso estamos trabajando a nivel de toda la cadena y con la participación y liderazgo del gobierno, señaló la dirigente.
Sobre la nueva campaña lanzada recientemente por diferentes gremios de la producción para incentivar el consumo de productos nacionales, indicó que se basa en el poder de lo colectivo para generar valor hacia todos los eslabones de la cadena.
La idea es recordarle al consumidor colombiano la variedad y la importancia de los productos del agro nacional en su mesa para su nutrición, pero además enseñarle a elegir esos productos colombianos del agro porque algunos se pueden consumir directamente y otros, como la leche, necesitan un procesamiento.
