En tres frentes de su actividad, los productores de arroz se encuentran afectados en la actualidad y requieren ayención inmediata, según el gerente de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano.
En su intervención en el Encuentro nacional de presidentes de comités y la reunión técnica nacional, el directivo se refirió a los problemas en el desarrollo del cultivo, la infraestructura y la seguridad.
Respecto a este último aspecto señaló que la inseguridad es un tema transversal a todo el campo colombiano, destacando aspectos como la extorsión (“vacunas”), robos de insumos, maquinaria, combustible y arroz cosechado, así como la presencia de grupos armados, los secuestros y las amenazas.
“Hoy, prácticamente, casi que hay que poner en los costos de producción, las “vacunas” a las que están expuestos todos los productores”, afirmó Hernández Lozano.
En cuanto a los problemas relacionados con el desarrollo del cultivo, destacó la baja disponibilidad y manejo del agua, falta de distritos de riego; el cambio climático que reduce la productividad; las malezas resistentes y los altos costos en fertilizantes, agroquímicos y transporte.
También hay afectaciones en infraestructura como malas vías terciarias, alta tasa por el uso del agua de riego y falta de plantas de secamiento y trilla y almacenamiento.
Altos inventarios
El dirigente también presentó una radiografía del sector arrocero, tanto a nivel internacional como nacional. En cuanto al primero, señaló que la producción mundial de arroz para el periodo 2025/2026 ascenderá a 556,4 millones de toneladas frente a 549,8 millones de 2024/2025, para un incremento de 6,6 millones de toneladas, mientras que el comercio llegará a 60,1 millones contra 61,8 millones para una reduccipon de 1,7 millones.
La utilización del arroz es de 550,8 millones cuando un año antes era de 540 millones para un crecimiento de 10,8 millones, al tiempo que las existencias aumentan 4,9 millones de toneladas, al pasar de 210,7 millones a 215,6 millones de toneladas, constituyéndose en un máximo histórico.
China e India, que representan el 53% de la producción mundial de arroz, cuentan con condiciones favorables en la cosecha 2025/2026. Camboya, Corea y Sri Lanka tienen probabilidades para aumentar su producción, mientras Vietnam y Brasil hacen una revisión a la baja, especialmente por el clima.
Así mismo, resaltó que el arroz continúa siendo el producto más subsidiado en el mundo. India pasó de restringir sus exportaciones a una necesidad de exportación urgente ante limitaciones en su capacidad de almacenamiento.
Entre enero de 2024 y junio de 2025, el arroz fue el cultivo más afectado por restricciones a las exportaciones, representando el 45% del total de medidas tomadas, mientras el trigo tiene el 26%, el maíz el el 18% y la soya el 10%.
El pronóstico de precios internacionales muestra una tendencia a la baja. En 2023/2024 se alcanzaron precios máximos históricos por la prohibición de exportación en India y condiciones climáticas adversas. Para 2025/2028 se prevé una fuerte caída y sigue una recuperación gradual hacia niveles moderados.
Los bajos precios internacionales han puesto al límite los costos de producción de los principales exportadores, generando desafíos de competitividad en el sector.
En Colombia
A nivel interno el panorama muestra que el área sembrada pasó de 372.808 toneladas en 2014 a 631.071 en 2024 y 567.554 en 2025. El mayor peso lo tiene los Llanos Orientales donde aumentó de 146.538 hectáreas en 2014 a 326.730 hectáreas en 2025.
Entre tanto, la producción nacional aumentó de 2051.166 toneladas de paddy verde en 2014 a 3.501.849 en 2024 y un estimado de 3.268.903 para 2025. En los Llanos, las cifras para los mismos años variaron de 728.666 a 1.861.063 y 1.788.861 en el presente año.
e hace necesario el incentivo al almacenamiento que quitó este gobierno y ha tenido un efecto muy negativo en los precios del arroz al productor, por la gran estacionalidad que se presenta ya que la mayoría de las siembras se realizan en el segundo semestre, señaló Hernández Lozano.
El inventario ha tenido un comportamiento bastante elevado llegando a niveles similares a los del año 2021 donde hubo una fuerte crisis.
Los precios promedio del arroz paddy verde han estado relativamente estables en 2025, aunque tuvo una caída importante en julio y fue después de esto cuando se presentó un acuerdo entre Fedearroz y la industria molinera, con la autorización del Ministerio de Agricultura y la Superintendencia de Industria y Comercio y fue por una medida del Ministerio para la libertad regulada de precios y que está vigente hasta el 31 de enero de 2026.
Por su parte, los precios del arroz blanco tuvieron una tendencia menos marcada al descenso y estuvieron relativamente estables, por debajo del año anterior ya que no tiene una volatilidad tan marcada como en el caso del paddy verde.
El consumo permanece estable, En 2026 las siembras y la producción de arroz se van a regular teniendo en cuenta lo sucedido en 2025, concluyó el dirigente gremial.
