Desde el Congreso de la República también se escucharon voces en contra del aumento del 23% en el salario mínimo de 2026, medida que a todas luces es populista y busca captar votos para el Pacto Histórico en las elecciones legislativas y presidenciales del próximo año.
Por ejemplo, el senador Carlos Fernando Motoa, del Partido Cambio Radical, advirtió sobre posibles consecuencias negativas para los trabajadores independientes.
“Efectos no deseados del manejo improvisado del salario mínimo terminarán por impactar en el bolsillo de cierto segmento de los trabajadores del país (los independientes). Un segmento que ya enfrentaba serias dificultades para cotizar salud y pensión”, manifestó el congresista.
Motoa se preguntó si el Presidente Gustavo Petro “entenderá” que “condenó a la informalidad a este segmento de la población trabajadora, y afirmó que “muchos tendrán que debatirse entre comer o contar con algún tipo de seguridad social”.
El Senador Esteban Quintero, del Centro Democrático, cuestionó el anuncio desde una perspectiva política y regional. “Cuidado Colombia, no repitamos la historia de nuestro país hermano Venezuela. Allá estaban celebrando el populismo y hoy miren cómo están. No podemos cometer el mismo error. (…) Petro es Chávez y hoy nuestro país está en grave riesgo populista hacia el 2026. Vamos a salvar a Colombia de Iván Cepeda con un estallido democrático”, expresó el congresista opositor, refiriéndose al aspirante presidencial de la izquierda.
A su turno, el Senador Mauricio Gómez Amín, del Partido Liberal, mostró preocupación por los efectos macroeconómicos de la medida.
Para el congresista, “el aumento del salario mínimo del 23% no puede ser una bandera política” y, “sin sustento técnico, se traduce en inflación, quiebras y menos oportunidades laborales”.
“El populismo económico siempre pasa factura. Que sea Dios quien tome el control de Colombia”, afirmó el congresista.
El Senador Mauricio Giraldo, del Partido Conservador, advirtió sobre riesgos para el empleo formal y las pequeñas empresas.
“Un verdadero salario digno se construye con empleo formal, empresas fuertes y una economía próspera, no con decretos que significan aplausos hoy y hambre mañana. Este populismo va a terminar golpeando a los trabajadores. Habrá más informalidad, más desempleo y más cierre de pequeñas empresas. Colombia necesita decisiones responsables y no cuentos populistas”, señaló el Senador Giraldo.
