Los riesgos del ‘detox’: médicos advierten el peligro oculto de las ‘limpiezas intestinales’ y laxantes tras las fiestas de fin de año

Por Economista Colombia 3 min de lectura
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Enero se ha posicionado como el mes de la llamada “culpa gastronómica”. Luego de las celebraciones decembrinas, muchas personas recurren a soluciones rápidas que prometen “depurar” o “reiniciar” el organismo, impulsando el uso de productos laxantes, tés diuréticos y las denominadas “limpiezas hepáticas”. No obstante, esta tendencia genera preocupación en la comunidad médica, que advierte que someter al cuerpo a prácticas agresivas y sin respaldo científico puede favorecer la aparición de trastornos gastrointestinales de consideración.

El Doctor Alejandro Concha, jefe del Servicio de Gastroenterología de la Clínica del Country, es enfático al desmitificar la necesidad fisiológica de estas prácticas. Según el especialista, existe una noción errada de que el cuerpo es un contenedor pasivo que acumula suciedad y requiere una intervención mecánica para vaciarse. «Hay una falsa creencia de que el organismo acumula toxinas como si fuera el filtro sucio de una aspiradora que hay que sacudir. Eso no funciona así. Si usted tiene un hígado y dos riñones que funcionan, usted ya está en detox las 24 horas del día» explicó el Dr. Concha.

El alto costo de la «limpieza» rápida

Uno de los mayores riesgos detectados en consulta durante el primer trimestre del año es la llegada de pacientes con desequilibrios severos causados por estas dietas restrictivas. Lo que muchos interpretan como una exitosa pérdida de peso rápida tras tomar un laxante, es en realidad un peligroso cuadro de deshidratación.

El Dr. Concha, quien es además presidente de la Asociación Colombiana de Gastroenterología, advirtió sobre las consecuencias silenciosas de eliminar todo lo que hay en el intestino. «El riesgo inmediato es la deshidratación y la alteración de los electrolitos, lo cual puede generar mareos y fatiga. Pero el daño más preocupante es el ‘barrido’ de la microbiota. Al tomar un laxante, usted no sólo expulsa desechos, también arrasa con las bacterias buenas que defienden su intestino. Esto debilita su sistema inmune y puede dejarlo con un intestino irritable o distensión abdominal crónica”, dijo Concha.

Además, el especialista señaló que el abuso a largo plazo de estas sustancias para «bajar la inflamación» puede ser contraproducente o producir la pseudomelanosis coli, una pigmentación anormal del colon derivada del uso crónico de laxantes.

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