El clima, la tasa de cambio y la volatilidad de los precios internacionales continúan ejerciendo presión sobre la caficultura colombiana, afectando el ritmo agroeconómico en el cierre de 2025 e inicio de 2026.
En enero, la producción de café registró un decrecimiento de -34%, al ubicarse en 893 mil sacos de 60 kilogramos, frente a 1.356 mil sacos producidos en el mismo mes del año anterior, en línea con la tendencia observada durante el último trimestre del año anterior, reflejando los rezagos climáticos sobre el cultivo y la formación de la cosecha, indicó el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón.
En el acumulado de los últimos doce meses, la producción nacional alcanzó 13,2 millones de sacos de 60 kg, lo que representó una contracción de -8% frente al período precedente. “Este comportamiento evidencia la sensibilidad del café frente a los choques climáticos, y reafirma nuestra determinación de orientar el café de Colombia hacia aquellos mercados que reconozcan plenamente su calidad”, señaló el dirigente gremial.
En materia comercial, las exportaciones en el año cafetero, iniciado en octubre pasado, registran 4,2 millones de sacos un decrecimiento de -10%. No obstante, en los últimos doce meses, Colombia ha exportado 12,89 millones de sacos, con un crecimiento de +15% en las exportaciones realizadas por la Federación Nacional de Cafeteros, mientras que el resto de exportadores mantiene niveles estables. Este desempeño reafirma el papel de la institucionalidad cafetera como catalizador del mercado y garante de la presencia global del Café de Colombia.
En tal sentido, recordó que el DANE destacó que las exportaciones del café en 2025 crecieron +70,6%, alcanzando el 38% del total del sector agropecuario con un impacto positivo de $20 billones en la economía de 23 regiones del país. En los últimos doce meses, Colombia exportó 12 millones 895 mil sacos de café, frente a 12 millones 539 mil sacos del periodo anterior. Con una variación positiva de 3%.
La demanda muestra señales positivas. El consumo interno creció +4,2% en enero, consolidando una tendencia favorable hacia la valorización del café en el mercado doméstico.
Por su parte, las importaciones totalizan 1,3 millones de sacos en los últimos doce meses, reflejo de la integración del país a las dinámicas globales de abastecimiento.
En cuanto a inventarios, en enero de 2026 estos alcanzaron 1 millón 102 mil sacos frente al 1 millón 180 mil sacos de diciembre.
Ante este entorno de volatilidad, el Fondo de Estabilización de Precios del Café (FEPC) se mantiene como un instrumento fundamental para proteger el ingreso de las familias cafeteras. “Desde la Federación Nacional de Cafeteros insistiremos en la implementación de las herramientas técnicas presentadas al Comité Nacional, con el propósito de activar mecanismos contracíclicos que permitan mitigar los efectos de la volatilidad internacional y preservar la estabilidad económica de más de 500.000 familias cafeteras. La caficultura colombiana ha demostrado históricamente su capacidad de adaptación. Incluso en escenarios desafiantes, la fortaleza de su institucionalidad, la disciplina de sus productores y la confianza de los mercados internacionales continúan siendo los pilares que sostienen su reconocimiento global”, señaló Bahamón.
