Este 1 de mayo, el Día del Trabajo tiene en Colombia un rostro que el sistema laboral formal suele ignorar: el de miles de personas mayores que siguen trabajando sin pensión, sin red de protección y, en muchos casos, en la informalidad, sosteniendo su vida y la de sus familias desde la microempresa.
La realidad de los emprendedores de la economía plateada es tan relevante que hoy cursa en el Congreso de la República el Proyecto de Ley de Economía Plateada —radicado el 21 de julio de 2025—, que busca establecer un marco normativo integral para impulsar el empleo, el emprendimiento, la inclusión financiera y el bienestar de la población adulta mayor en Colombia.
La economía plateada, conformada por personas mayores de 60 años según el Banco Interamericano de Desarrollo, no es un fenómeno marginal en el país: es estructural. De acuerdo con análisis de ANIF, más del 45% de las personas mayores de 50 años se encuentra en la informalidad, lo que evidencia que una gran parte de esta población sigue activa laboralmente, pero sin protección social. Además, este grupo aporta cerca del 15% del crecimiento del consumo en Colombia, consolidándose como un actor económico que no puede seguir siendo ignorado.
En Antioquia, este protagonismo es aún más evidente. La Encuesta de la Empresa Micro 2025 del CEM revela que el 26% de los empresarios y emprendedores tiene más de 56 años. De ellos, el 60% opera en la informalidad, solo el 17% cuenta con formación técnica o profesional, el 56% no genera empleo adicional y el 46% trabaja los siete días de la semana. Casi la mitad reporta ingresos mensuales de hasta tres millones de pesos. Son personas que sostienen su empresa y su hogar con esfuerzo constante, sin margen de error.
Visibilizar estas cifras es reconocer que este segmento importa, produce, consume y puede seguir creciendo si cuenta con oportunidades acordes a sus necesidades. En 2025, Interactuar atendió a más de 6.500 empresarios de economía plateada, con desembolsos superiores a $39.400 millones en créditos. Sin embargo, persisten barreras importantes: el acceso a financiamiento sigue limitado por factores como la informalidad, la edad y la falta de historial crediticio. Además, el 51,4% de estos emprendedores son mujeres, lo que evidencia el papel protagónico femenino en la generación de ingresos en edades avanzadas.
Pero el microcrédito es solo el comienzo. A través de diferentes programas, Interactuar acompaña a estos emprendedores en el fortalecimiento de sus habilidades empresariales, la construcción de marca y el acceso a ferias y ruedas de negocio que les permiten abrir nuevos mercados. La apuesta es clara: la economía plateada no necesita lástima, necesita herramientas, formación y financiación a la altura de su experiencia.
“Para quienes trabajamos por la inclusión financiera, el crecimiento de la economía plateada nos invita a repensar cómo estamos acompañando a los emprendedores mayores. No solo necesitan acceso a crédito, sino soluciones adaptadas a su realidad, su experiencia y su etapa de vida”, señala Lina María Montoya, directora ejecutiva de Interactuar.
El sector comercio concentra el 53% de la actividad de estos empresarios, seguido por servicios (26%) y actividades agrícolas (14%). Son negocios de cercanía, de economía local, que sostienen la vida económica de barrios y municipios. Impulsarlos no es solo un acto de inclusión es una inversión en la vitalidad del tejido productivo.
La historia de Liliana Jaramillo lo refleja con claridad. A los 64 años, junto a sus hermanas —todas mayores de 70— decidió emprender en Guadalupe, Antioquia. Así nació Cacao La Juaca Artesana, un proyecto que honra la memoria de su madre y rescata un saber ancestral que hoy se traduce en empresa, bienestar y propósito.
“El cacao nuestro es un cacao puro, es un legado ancestral. Nuestra mamá lo transformaba y quisimos continuar con ese proceso como un reconocimiento a ella”, cuenta Liliana. Lo que comenzó como una producción pequeña es hoy un negocio que genera ingresos y vincula a más de ocho personas entre familiares y aliados del cultivo. Su historia refleja una convicción compartida por muchos: la edad no es un límite para seguir aportando.
En este Día del Trabajo, Interactuar reafirma su compromiso con los emprendedores de la microempresa como motores de la economía del país y destaca el valor de la economía plateada: una generación que, con experiencia y determinación, demuestra cada día que trabajar no tiene fecha de vencimiento.
