La fintech latinoamericana Global66 habilitó hoy las bóvedas, una funcionalidad dentro de su plataforma que permite separar y blindar dinero en pesos colombianos, dólares y euros para que los clientes mantengan el control total sobre los recursos que destinan a un propósito específico. Cada retiro exige un PIN vinculado a autenticación de doble factor, y cuando el monto acumulado de los retiros en un mismo día superan los USD 1.000 se activa un período de protección de 48 horas durante el cual el cliente recibe notificación y puede cancelar la operación.
El lanzamiento se da en un contexto de creciente preocupación por la seguridad financiera digital en el país. Según el sistema SIEDCO de la Policía Nacional, en 2025 se registraron 40 casos de secuestro extorsivo en Bogotá y 702 casos a nivel nacional, la cifra más alta en más de una década para esta modalidad en la que en algunos casos los delincuentes obligan a la víctima a realizar transferencias desde su celular. La creciente digitalización de la banca ha convertido al teléfono en una vía de acceso directa a las cuentas de los colombianos, lo que amplifica el impacto tanto del fraude digital como del robo físico de dispositivos.
“El mercado ha competido por tasas de rendimiento, y aunque eso está bien, no ha respondido con la misma urgencia a los riesgos que enfrenta la plata de los colombianos en un entorno cada vez más digital. Las bóvedas buscan que, si alguien consigue acceso a la cuenta de un cliente, no pueda llevarse todo el dinero de una sola vez. El blindaje de 48 horas le devuelve a las personas la capacidad de reaccionar antes de que sea demasiado tarde», afirmó Daniel Londoño, Country Manager de Global66 en Colombia.
Cómo funciona el blindaje
La protección opera en dos niveles. El primero exige un PIN vinculado a autenticación de doble factor para cualquier retiro, de modo que incluso si un tercero accede a la cuenta no puede mover el dinero blindado sin superar esa barrera. El segundo se activa cuando los retiros acumulados en un día superan los USD 1.000, momento en el que la bóveda habilita un período de protección de 48 horas durante el cual el cliente recibe notificación y puede cancelar la operación antes de que se ejecute.
Cada cliente puede abrir hasta tres bóvedas simultáneas, nombrarlas según su propósito y activarlas en menos de un minuto. La funcionalidad está pensada para blindar recursos con un destino definido, dinero que el cliente va a mover cuando llegue el momento pero que necesita proteger mientras tanto. Las bóvedas también generan rendimientos de hasta 6 % E.A. en dólares y 11 % E.A. en pesos colombianos.
El diferencial frente al mercado
Los productos de separación de dinero disponibles en Colombia se han concentrado en ofrecer tasas de rendimiento sobre pesos, lo cual resulta atractivo para los colombianos. Las bóvedas se diferencian en dos frentes: por un lado, incorporan una capa de seguridad con protección temporal en los retiros; por otro, son la única funcionalidad de este tipo disponible en múltiples monedas en América Latina, lo que permite blindar dinero en la divisa exacta del objetivo que tiene el cliente. Si la meta es un viaje a Nueva York, se blindan dólares; si es un MBA en Europa, se blindan euros.
En Colombia, su segundo mercado más importante, Global66 cerró el 2025 con más de 354.000 clientes registrados y aprobados y un volumen transaccionado de USD 543 millones, un crecimiento del 214 % frente al período anterior. El corredor entre dólares y pesos colombianos creció un 600 %, impulsado por freelancers y nómadas digitales que reciben sus ingresos a través de la plataforma.
Las bóvedas operan desde hoy en todos los mercados de Global66, que en Colombia está vigilada por la Superintendencia Financiera bajo la figura de SEDPE y cuyos depósitos en pesos están protegidos por Fogafín.
“Según DataCrédito, más del 36 % de los ciudadanos colombianos ha sido víctima de algún tipo de fraude digital, y en 2025 la Policía Nacional recibió más de 62.000 denuncias por delitos informáticos. Las bóvedas no eliminan esa realidad, pero introducen una ventana de reacción en un ecosistema donde hasta ahora, si alguien lograba acceso a la cuenta de un cliente de cualquier entidad, el dinero se movía sin freno”, finalizó Londoño.
