(Rodrigo Lama, Chief Buconsiness Officer de la fintech latinoamericana Global66).- La semana pasada llegó con una agenda cargada en torno a la inflación, tras una semana anterior dominada por el empleo. El mercado esperaba señales claras sobre si el shock energético del conflicto en el Medio Oriente estaba traspasándose a la economía real, y la respuesta no dejó espacio a interpretaciones: el IPC de abril en Estados Unidos confirmó la peor lectura en casi tres años.
El IPC general de abril llegó a 3.8% anual, máximo desde mayo de 2023, confirmando que el shock energético del conflicto en el Medio Oriente sigue trasladándose con fuerza a los precios al consumidor. Pero el dato que realmente encendió las alarmas del mercado fue el IPP de abril, que llegó a 1.4% mensual, muy por encima de lo esperado, señalando que las presiones inflacionarias no solo están llegando al consumidor sino que se están acumulando en toda la cadena productiva. La combinación de ambos datos, IPC al alza y un IPP que anticipa más inflación por venir, redujo significativamente el espacio para cualquier recorte de tasas en 2026 y abrió el debate sobre la posibilidad de empezar a considerar un ajuste al alza antes de fin de año.
El impacto en los mercados fue inmediato y contundente. Las tasas del Tesoro a 10 años escalaron hasta el 4.55%, máximo en casi un año. El DXY recuperó terreno con fuerza, cerrando en torno a 99.2, su nivel más alto desde mediados de abril. El oro sufrió su peor semana en lo que va del año, cayendo cerca de un 3.6% hasta USD 4,561, afectado por el alza de tasas reales y la fortaleza del dólar. El cobre cedió levemente. El WTI, en cambio, retomó el alza y volvió a operar sobre los USD 100 impulsado por la falta de avances en las negociaciones de paz y nuevos incidentes en la infraestructura energética del Golfo Pérsico durante el fin de semana previo.
El peso colombiano cedió, cerrando en torno a 3,794, afectado por el contexto global de fortaleza del dólar y, adicionalmente, por la expectativa del mercado frente a las elecciones en Colombia, que añaden un factor de incertidumbre local sobre el tipo de cambio.
El evento más relevante de la semana para el mediano plazo fue la asunción de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Fed el viernes 15. Su perfil históricamente hawkish en materia inflacionaria añadió un componente adicional de incertidumbre al mercado, que seguirá de cerca sus primeras señales de política. Esta semana, con una agenda más liviana en datos macro, el protagonismo lo tendrán las actas del FOMC del miércoles y los PMI preliminares de mayo, tanto manufacturero como de servicios.
Perspectivas a Corto Plazo
El escenario de corto plazo ha cambiado de manera significativa respecto a semanas anteriores. El IPC de abril confirmó que el shock energético ya está traspasándose a la economía real, lo que reduce significativamente el espacio para recortes de tasas en 2026 y mantiene abierta la conversación sobre un posible ajuste al alza en el segundo semestre. El dólar recuperó su soporte táctico y el mercado comenzó a reposicionarse hacia activos de refugio distintos del oro, incluyendo el propio dólar y los bonos de corto plazo. Nuestra visión estructural de dólar débil en el mediano plazo enfrenta su mayor cuestionamiento desde el inicio del conflicto: mientras el petróleo se mantenga sobre USD 100 y la inflación siga acelerando, el diferencial de tasas reales podría comenzar a operar a favor del dólar.
El conflicto en el Medio Oriente sigue siendo el driver número uno. Nuevos incidentes durante el fin de semana en infraestructura energética del Golfo sugieren que la escalada no ha terminado. La asunción de Warsh en la Fed introduce además un factor de incertidumbre institucional: el mercado aún no conoce su postura exacta ante el dilema inflación-crecimiento. Las actas del FOMC del miércoles serán la primera pieza de información concreta sobre el debate interno del Comité bajo este nuevo escenario.
Barómetro de tasas de interés
El barómetro de la Fed muestra un giro histórico respecto a semanas anteriores. Según el CME FedWatch Tool, la probabilidad de un alza de tasas en la reunión de junio alcanza el 45%, subiendo desde el 0% de hace apenas tres semanas. La probabilidad de mantención cayó a 55%. Para las reuniones siguientes, el mercado comienza a descontar un alza como escenario base en el segundo semestre de 2026, con probabilidades de alza superando el 60% en julio y septiembre. Es el reposicionamiento más brusco en las expectativas de tasas desde el inicio del conflicto y refleja directamente el impacto del IPC de abril y el IPP también sorprendente al alza.
Calendario Económico – Semana pasada 12 – 15 de mayo de 2026
Estados Unidos: la semana estuvo dominada por los datos de inflación. El IPC general de abril llegó a 3.8% anual, por encima del 3.7% esperado y máximo desde mayo de 2023. El IPC subyacente también sorprendió al alza con 2.8% anual y 0.4% mensual, superando las estimaciones en ambas lecturas. El IPP también decepcionó, llegando por encima de lo esperado. Las ventas minoristas y las peticiones de subsidio por desempleo llegaron en línea con lo esperado, sin generar impacto relevante frente al ruido inflacionario.
Colombia: el PIB del primer trimestre creció 2.2% anual, en línea con las expectativas del mercado.
Esta semana 18 – 22 de mayo de 2026
La semana comienza con una agenda acotada pero relevante. En Estados Unidos, el evento central es la publicación de las actas del FOMC del miércoles 20, que corresponden a la reunión de abril y permitirán leer el debate interno del Comité en el contexto previo al IPC y el IPP que cambiaron el mapa. El jueves concentra el resto de la agenda: el índice manufacturero de la Fed de Filadelfia de mayo como primer termómetro de la actividad industrial del mes, las peticiones de subsidio por desempleo y los PMI preliminares de mayo, tanto manufacturero como de servicios, que serán indicadores clave del estado del ciclo económico bajo el nuevo entorno inflacionario.
Colombia: no se esperan publicaciones de datos relevantes durante la semana.
Perspectiva y escenarios para esta semana:
Seguimos en un escenario de incertidumbre donde el conflicto en el Medio Oriente y la inflación se retroalimentan. Esta semana, con una agenda más liviana, el mercado digerirá el impacto del IPC de la semana pasada y buscará señales en las actas del FOMC y los PMI sobre la dirección de la economía.
En un escenario favorable para las monedas emergentes, las actas del FOMC muestran un debate más matizado de lo que sugieren las probabilidades actuales, el WTI modera desde los USD 100 ante alguna señal de avance diplomático y los PMI de mayo confirman que la economía mantiene tracción. En ese caso, el dólar cedería parte de su recuperación y el USD COP podría ceder hacia la zona de 3,750, aunque este último seguirá influenciado por el panorama local de las elecciones en Colombia.
En un escenario adverso, las actas confirman un Comité inclinado hacia un alza en junio, el WTI escala sobre los USD 105 y los PMI muestran deterioro en la actividad. El dólar continuaría su recuperación y el USD COP podría acercarse a la zona de 3,850.3,780.
