La difícil situación de suministro de gas que enfrenta el país, y que afecta hoy de manera directa la operación de Cerro Matoso, exige una respuesta urgente y responsable por parte de las autoridades, indicó la Asociación Colombiana de Minería (ACM). La reducción del flujo disponible ha obligado hoy a disminuir en un 25% la operación de la empresa, con impactos inmediatos sobre el empleo, los contratos, los proveedores, los contratistas y los aportes a la Nación, que en condiciones plenas de operación se estiman en $3.000 millones diarios.
Durante cuatro décadas, Cerro Matoso ha sido un motor de desarrollo para Córdoba y para el país, generando regalías, impuestos, compras locales y bienestar para miles de familias. Hoy, la incertidumbre sobre el suministro de gas amenaza su continuidad, así como a una docena de empresas que también se ven directamente afectadas por esta situación.
De prolongarse en el tiempo, la compañía se vería obligada en los próximos días a reducir su producción a la mitad. A ello se suma una alta probabilidad de incrementos en el precio del gas, con efectos directos sobre las tarifas y los subsidios que hoy reciben millones de colombianos, siendo un escenario que puede escalar y golpear a buena parte del país.
«Desde la ACM reiteramos nuestro llamado urgente a la Superintendencia de Sociedades, a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y al Ministerio de Minas y Energía para que actúen con celeridad, garanticen el respeto del ordenamiento jurídico colombiano y adopten las medidas necesarias para garantizar así el suministro de gas. Sin fuentes de energía suficientes, estables y confiables, la continuidad de grandes motores de nuestra economía está en riesgo», señaló el gremio.
