La inversión con criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) sigue ganando terreno entre inversionistas institucionales y corporativos en América Latina, pero la oferta disponible aún no responde plenamente a sus expectativas. Así lo revela el estudio Inversión con enfoque ESG: Análisis de la demanda de inversores institucionales y corporativos en Latinoamérica, de la Universidad EAFIT y SURA Investments: aunque el 62% de los participantes ya integra criterios ASG en sus decisiones de inversión y el 62.5% percibe un crecimiento del mercado, solo el 19% se declara satisfecho con la oferta actual.
El análisis, basado en encuestas a inversionistas institucionales y corporativos de Colombia, México, Perú y Chile evidencia una oportunidad para desarrollar soluciones más alineadas con las necesidades regionales. La principal brecha es entre interés y disponibilidad: el 81% considera que no existen productos suficientes, en un contexto donde la renta fija —especialmente bonos verdes, sociales y sostenibles— es la opción preferida.
Además, los criterios ASG ya no se valoran solo a nivel de producto, sino como un factor clave en la selección de gestores. El 73% de los encuestados los considera determinantes en la construcción de portafolios y la evaluación de fondos.
“En América Latina ya existe una demanda real por soluciones de inversión con criterios ASG, pero también una brecha evidente entre ese interés y la oferta disponible. Los hallazgos muestran que los inversionistas están buscando instrumentos de renta fija y alternativas temáticas con estándares más claros de divulgación, trazabilidad e impacto. Para SURA Investments, esto representa una oportunidad para seguir desarrollando propuestas que respondan a las necesidades del mercado regional con visión de largo plazo y estándares globales”, comentó Santiago Bernal, Head de Inversión Sostenible en SURA Investments.
Los inversionistas combinan convicciones de sostenibilidad con criterios financieros al apostar por estrategias ASG. Las principales motivaciones incluyen la convicción del cliente final al invertir, una alta convicción en sostenibilidad y una mejor relación riesgo-retorno. Sin embargo, persisten barreras como la percepción de menor rentabilidad, la limitada oferta y los costos de implementación.
En cuanto a oportunidades, el mayor interés se concentra en sectores ligados a la transición sostenible: energías renovables y eficiencia energética (65%), producción agropecuaria sostenible (46%) y transporte limpio (34%). Estos focos marcan una hoja de ruta clara para nuevos vehículos de inversión en América Latina.
El informe confirma que la región ya cuenta con una base relevante sobre la cual construir. Entre 2012 y 2024, la deuda sostenible en América Latina y el Caribe acumuló USD 274.2 mil millones. Solo en 2024 se registraron USD 46.7 mil millones, mientras que el pico se alcanzó en 2021 con USD 65.6 mil millones. En este periodo, el 57.4% correspondió a emisiones corporativas y el 42.6% a soberanas o gubernamentales.
El mercado también presenta una alta concentración: México, Chile y Brasil representan el 82% de las emisiones acumuladas. Por etiqueta temática, lidera la deuda verde (32.9%), seguida de la deuda sostenible (26.7%), la vinculada a la sostenibilidad (24.5%) y la deuda social (15.9%).
“Desde EAFIT, este estudio aporta evidencia sobre cómo está evolucionando la demanda de inversión sostenible en América Latina y cuáles son las barreras que aún frenan su consolidación. La investigación muestra un mercado en transición, con avances importantes en adopción, pero también con desafíos en transparencia, formación y desarrollo de producto. Nuestro propósito fue entregar un análisis útil para la toma de decisiones, que contribuya a fortalecer el ecosistema de finanzas sostenibles en la región”, mencionó Maria Alejandra Gonzalez-Perez, jefe de la maestría en Sostenibilidad de EAFIT.
Con base en estos hallazgos, el estudio propone avanzar en el desarrollo de productos diferenciados, especialmente en renta fija ASG, fortalecer programas de capacitación para clientes institucionales, impulsar estándares de divulgación más claros y promover una oferta segmentada según el nivel de madurez ASG de los distintos tipos de inversionista. “La conclusión es clara. América Latina muestra una demanda creciente por estrategias sostenibles, pero todavía tiene espacio para ampliar, sofisticar y visibilizar mejor su oferta”, concluye Santiago Bernal.
