(EFE).- Al menos siete aeropuertos colombianos sufrieron daños por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes buena parte del país, con daños graves en varias ciudades del oeste y el centro, y que deja al menos veinte personas muertas, informó la Aeronáutica Civil (Aerocivil).
«Se presentan afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. Por seguridad, las operaciones aéreas en estas terminales permanecen suspendidas hasta evaluar daños estructurales en la infraestructura», señaló la Aerocivil en un primer comunicado.
En un segundo boletín, la Aeronáutica agregó a las terminales afectadas el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, de Cali, que los pasados jueves y viernes recibió a las autoridades nacionales e internacionales, entre ellos el rey Felipe VI de España, que asistieron a la investidura de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia.
«Se suma el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali a las terminales aéreas que presentan afectaciones tras el terremoto registrado esta mañana en Colombia. Las operaciones permanecen suspendidas temporalmente», indicó la entidad en un segundo boletín.
La Aerocivil agregó que mantiene un «monitoreo permanente» de la situación y pidió a los viajeros «mantenerse atentos a los canales oficiales y a la información de sus aerolíneas», ya que los itinerarios pueden verse afectados.
Los aeropuertos de Pereira, Manizales y Armenia están ubicados en la zona cafetera del centro de Colombia, una de las más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 registrado a las 07:34 hora local de este lunes (12:34 GMT) y se sintió en buena parte de Colombia e incluso en Ecuador, Panamá y Venezuela.
El aeropuerto de Quibdó es el principal del departamento de Chocó, donde tuvo su epicentro el sismo, en la localidad de San José del Palmar, en una zona remota de la región del Pacífico.
Los otros aeropuertos que sufrieron daños son los de Cartago y Buenaventura, ambos en el departamento de Valle del Cauca, en cuya capital, Cali, al menos veinte edificios colapsaron, según el alcalde de la ciudad, Alejandro Eder.
