Aunque el aceite de palma está presente en productos que hacen parte de la vida cotidiana de millones de colombianos, su origen sigue siendo desconocido para buena parte de los consumidores. Para responder una pregunta fundamental: ¿de dónde viene este producto?, Fedepalma lanza la campaña nacional “El aceite de palma viene del fruto”.
La iniciativa de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, busca acercar a los colombianos al origen de este ingrediente y, sobre todo, a las personas y los territorios que están detrás de su producción.
La campaña estará al aire desde el 24 de agosto hasta diciembre de 2026, a través de televisión, radio, plataformas digitales, redes sociales de La Palma es Vida, publicidad exterior y contenidos desarrollados junto con reconocidos influenciadores.
Una historia de origen que merece ser contada
Aunque millones de colombianos consumen productos elaborados con aceite de palma, pocas personas conocen realmente de dónde viene este ingrediente, cómo se produce o quiénes están detrás de él.
La nueva campaña busca precisamente responder esas preguntas a través de una historia sencilla y poderosa: el aceite de palma viene de un fruto, y es colombiano.
Un fruto cultivado con responsabilidad, cuidado ambiental y compromiso social por miles de familias que trabajan cada día para llevar a la mesa de los colombianos un producto natural, versátil y de origen nuestro, origen colombiano.
La campaña mostrará el recorrido que comienza en las regiones palmeras del país y termina en los hogares colombianos, resaltando que detrás de cada gota de aceite existen historias de vida, trabajo digno, sostenibilidad y amor por la tierra.
El valor de elegir lo nuestro
La iniciativa también busca fortalecer el reconocimiento del sello Aceite de Palma 100% Colombiano, invitando a los consumidores a identificar y preferir productos cuya materia prima proviene del campo nacional.
El aceite de palma colombiano se distingue por su origen, por provenir directamente de un fruto y por características naturales que le confieren un color propio, más intenso y característico. Pero, sobre todo, se diferencia por las personas que hacen posible su producción: miles de colombianos que han convertido esta agroindustria en una fuente de desarrollo para las regiones.
«Cuando elegimos productos hechos con aceite de palma 100% colombiano, también estamos apoyando empleo, desarrollo rural, sostenibilidad y el trabajo de familias que durante generaciones han construido oportunidades en diferentes regiones del país».
Con una presencia nacional e internacional que se extenderá hasta diciembre, “El aceite de palma viene del fruto” busca abrir una nueva conversación sobre el aceite de palma colombiano y sobre las historias que empiezan en el campo y terminan en los hogares.
Porque detrás de cada fruto hay una historia. Detrás de cada historia hay una familia y detrás del aceite de palma 100% colombiano hay un país que merece sentirse orgulloso de lo suyo.
El sector palmero se moviliza por las familias afectadas por el sismo
De manera paralela e independiente a esta campaña, Fedepalma puso en marcha Palmeros por Colombia, una iniciativa para canalizar la solidaridad del sector palmero y apoyar a las familias afectadas por el sismo del pasado 10 de agosto.
Como primera acción, la Federación aportará $1.000 millones: $330 millones serán destinados a la Fundación Carvajal y $670 millones serán canalizados, a través de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas y la Corporación Organización El Minuto de Dios, como parte del movimiento “Colombia, un solo corazón”.
Además, por cada aporte voluntario que realice un palmicultor, Fedepalma contribuirá con un monto equivalente para duplicar el impacto de la donación.
