Desde 2017, y a lo largo de tres fases de implementación, el programa MAS Meta, una alianza entre Ecopetrol y la Universidad de los Andes, se ha consolidado como una apuesta de largo plazo para el fortalecimiento del agro en el Meta, apropiada por productores, empresarios rurales, Ecopetrol y aliados del territorio.
Durante el IV Foro: Agronegocios Sostenibles se demostró que la transformación del campo se construye con educación de calidad, innovación tecnológica, alianzas comerciales y una firme apuesta por el empalme generacional. Una de las historias de éxito que refleja esta visión es la de Sueño Salvaje, un agronegocio liderado por el joven Gilbert Acosta que está redefiniendo el aprovechamiento del cacao en Acacías.
Sueño Salvaje: de subproducto a bebida de valor agregado
En una finca cacaotera de San Isidro de Chichimene, en Acacías, nació una pregunta que cambió el rumbo del negocio familiar: ¿qué hacer con el mucílago (el jugo) de cacao que se desperdicia durante la producción?
De ahí surgió Sueño Salvaje, un emprendimiento centrado en la economía circular que transforma este subproducto en bebidas fermentadas con alto valor agregado. Con el acompañamiento de MAS Meta, Sueño Salvaje ha puesto en marcha un modelo de negocio que le ha permitido estandarizar su receta, incorporar nuevos equipos y mejorar la calidad en sus procesos productivos.
Hoy, el agronegocio no solo genera nuevos ingresos para un jóven emprendedor y su familia; también proyecta la instalación de paneles solares para superar los retos energéticos de la zona, integrando sostenibilidad y eficiencia.
“Soy parte de la cuarta generación de una familia vinculada al cacao, una historia que empezó hace aproximadamente 55 años. Con MAS Meta logramos mejorar la receta de bebidas fermentadas tipo vino y cerveza de mucílago de cacao, incorporamos tanques de acero inoxidable, avanzamos en la estandarización de la receta, diseñamos los empaques y la marca. También comprendimos que estábamos aplicando la economía circular: aprovechamos un subproducto que antes se perdía, 2.1 toneladas de mucílago de cacao. Ahora tenemos 40 clientes y podemos generar un ingreso adicional para otros cultivadores al comprarles su mucílago”, señala Gilbert Acosta, fundador de Sueño Salvaje.
El IV Foro MAS Meta: conectando educación, innovación y mercados estratégicos
La historia de Sueño Salvaje sirvió de antesala para el IV Foro MAS Meta, realizado en la Universidad Santo Tomás en Villavicencio. La agenda del evento se dividió en dos grandes momentos: una jornada de la mañana enfocada en charlas y experiencias inspiradoras, donde los asistentes vivieron de primera mano los retos y oportunidades de los agronegocios sostenibles; y una jornada de la tarde dedicada a celebrar los logros educativos de los participantes de MAS Meta.
Durante la mañana, el espacio reunió a 130 asistentes, entre los que participaron representantes de asociaciones y emprendimientos rurales, rectores y docentes de colegios y universidades, autoridades territoriales y directivas de Ecopetrol, la Universidad de los Andes y Solidaridad. En esta primera etapa del día destacaron las experiencias interactivas, la tienda con productos de los emprendimientos y dos conferencias principales:
«De la agricultura familiar a los agronegocios rurales», por Juan Gabriel Ortiz, Líder de Desarrollo Rural Inclusivo en Ecopetrol: Ortiz planteó la necesidad de evolucionar los modelos de apoyo hacia procesos colaborativos que fortalezcan capacidades, agreguen valor y garanticen la sostenibilidad financiera. “Uno de los retos que nos propusimos fue ¿Cómo podemos hacer para que la agricultura familiar vaya al ritmo del desarrollo y haga parte del crecimiento del territorio? Iniciamos cambiando entre todos nosotros la visión tradicional del asistencialismo, pasando de proyectos asistencialistas a proyectos colaborativos, del ‘qué me van a dar’ a ‘qué vamos a hacer’. Requiere más tiempo, esfuerzo y compromiso, pero los resultados son más evidentes y duraderos.
Propongo 5 elementos clave para iniciativas de desarrollo rural: lo primero y central, es el desarrollo de capacidades, con conocimiento accesible, útil y aplicable; la innovación en procesos, y acceso a tecnología; la gobernanza asociativa, el rol de las asociaciones en abrir caminos comerciales, contar con capacidad administrativa y una voz que represente a los asociados; la diversificación de la oferta, no solo produciendo materias primas sino productos transformados, servicios y agroturismo; y, la sostenibilidad financiera, por medio de ingresos y apoyos para los proyectos.”
«Cambiar de juego sin cambiar de tierra», por Andrés Ruiz, director de Comunicación Estratégica de la Universidad de Los Andes: Ruiz destacó que el campo es fuente de oportunidades cuando existen educación pertinente e innovación, permitiendo que jóvenes y adultos desarrollen sus vocaciones en su propio territorio. “Es difícil que un jóven, si vive en unas condiciones difíciles, quiera quedarse en el campo. Los campesinos huyen buscando mejorar la calidad de vida. Yo entendí una cosa durante mi investigación de 14 años, y es la distancia que hay a veces entre la academia, y el campo, las zonas rurales. Debemos trabajar de manera colaborativa para romper esa distancia. La academia no puede llegar a la región a decir ‘venimos a enseñarles’, porque eso no es así. Es: venimos, compartimos, entendemos los problemas y buscamos soluciones conjuntas para progresar, salir adelante y movilizar la región. Me parece que si un programa como MAS Meta ayuda a conectar esto, los felicito, por lograr una utopía que es aprender el conocimiento sin siquiera irse de la región. Eso me parece aún más maravilloso.”
Por su parte, la jornada de la tarde materializó la apuesta por el empalme generacional del programa. El escenario cobró un tono emotivo al acoger la ceremonia de graduación de 239 estudiantes de la Microcredencial en Estructuración de Agronegocios Sostenibles, un programa de Uniandes y Solidaridad, quienes celebraron este importante logro académico acompañados de sus acudientes. De este grupo de nuevos líderes rurales, el 60% son jóvenes y el 52% son mujeres, evidenciando una apuesta concreta por la inclusión y la renovación en el agro.
El caso de Sueño Salvaje y el IV Foro MAS Meta reafirman que la transformación del campo es un proceso que se construye con alianzas, educación y acompañamiento. Los emprendedores de MAS Meta siguen demostrando que el motor de la diversificación económica está en el campo, en las ideas innovadoras de quienes lo trabajan y en las oportunidades que nacen cuando la inversión social se convierte en desarrollo rural sostenible.
