Las Comisiones Económicas Conjuntas aprobaron el monto del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 por $634,9 billones, en un contexto marcado por mayores compromisos fiscales y una reducción de los recursos destinados a inversión frente al presupuesto aprobado para 2026. De acuerdo con las cifras del proyecto, la inversión para 2027 asciende a $86,9 billones, mientras que el servicio de la deuda alcanza $155,4 billones.
Este escenario pone de relieve la necesidad de ampliar las alternativas de financiación para atender las necesidades de inversión del país. Desde ColCapital, la Asociación Colombiana de Capital Privado, se destaca la importancia de fortalecer la articulación entre el sector público y el privado para movilizar recursos hacia proyectos que impulsen el desarrollo económico, la competitividad y el crecimiento de las regiones.
“Ante las crecientes necesidades de inversión del país y las presiones sobre los recursos públicos, desde ColCapital levantamos la mano para contribuir a movilizar capital privado e institucional hacia proyectos de largo plazo. Colombia cuenta con una industria de inversión especializada, con recursos, gestores y experiencia para participar en el desarrollo de múltiples sectores. El reto está en generar las condiciones para conectar ese capital con proyectos bien estructurados, con reglas claras y mecanismos adecuados de gestión de riesgos”, afirmó Paola García, directora ejecutiva de ColCapital.
A diciembre de 2025, la industria de capital privado en Colombia registraba compromisos de capital para el país por US$ 31.500 millones, inversiones realizadas por US$ 23.500 y 167 gestores que han administrado más de 400 vehículos de inversión. Esta capacidad permite canalizar recursos hacia diferentes sectores de la economía, desde empresas en crecimiento y emprendimientos innovadores hasta proyectos de infraestructura y desarrollo de activos.
Las oportunidades abarcan sectores como infraestructura, energía, tecnología, vivienda, renovación urbana, agroindustria y salud. En infraestructura y energía, el capital privado puede contribuir a financiar proyectos de transporte, infraestructura social, logística, generación y energías renovables, complementando las fuentes tradicionales de financiación y los recursos públicos.
En tecnología, los fondos de capital emprendedor pueden impulsar emprendimientos de base tecnológica y empresas innovadoras con alto potencial de crecimiento. Por su parte, los fondos de deuda privada ofrecen alternativas de financiación para empresas y proyectos, mientras que los fondos de adquisición y crecimiento pueden acompañar procesos de expansión, adquisiciones y consolidación empresarial. Los fondos de impacto, a su vez, movilizan capital hacia empresas y proyectos que buscan generar resultados sociales y ambientales medibles, además de retornos financieros.
En el sector inmobiliario, los vehículos representados por ColCapital administran más de COP$46,7 billones en activos. La Hoja de Ruta de Inversión y Desarrollo Inmobiliario, desarrollada por ColCapital y Camacol, identifica oportunidades para fortalecer las APP en infraestructura social, atraer capital internacional, impulsar la renovación urbana y desarrollar proyectos multifamiliares para renta.
Para ColCapital, uno de los principales retos es convertir las necesidades de inversión en proyectos financiables. Esto requiere fortalecer su estructuración, contar con modelos de negocio claros, mecanismos adecuados de gestión de riesgos y condiciones regulatorias y contractuales que brinden certidumbre a los inversionistas.
“Colombia cuenta con capital, gestores especializados y experiencia para participar en proyectos de largo plazo. El siguiente paso es fortalecer la conexión entre esa capacidad de inversión y las oportunidades que existen en las regiones, de manera que podamos articular diferentes fuentes de financiación y contribuir a que más proyectos se estructuren y lleguen a su ejecución”, agregó García.
Para ColCapital, la discusión sobre el Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027 representa una oportunidad para profundizar la colaboración entre el sector público y el privado, fortalecer las condiciones para la inversión y promover una mayor participación de inversionistas institucionales en los fondos y vehículos de capital privado. Esto permitiría ampliar las fuentes de financiación de largo plazo y canalizar recursos hacia proyectos que contribuyan al crecimiento empresarial, el desarrollo de infraestructura y la competitividad de Colombia.
