Colombia y Venezuela tienen la oportunidad de convertir su frontera en un motor de desarrollo económico, inversión y generación de empleo. El propósito es avanzar hacia una integración que facilite los negocios, aproveche las capacidades productivas de ambos países y abra nuevas oportunidades para empresarios, emprendedores y comunidades fronterizas.
Esta es una de las apuestas del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella en materia de comercio exterior. A través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, bajo el liderazgo del ministro Mauricio Gómez Amín, se promoverá el trabajo articulado con empresarios, autoridades regionales y locales, y ciudadanos de ambos lados de la frontera para construir una relación económica que vaya más allá del intercambio de productos.
Durante el IV Gran Encuentro de la Frontera – Visión Nueva Frontera 2026, organizado por la Cámara Colombo Venezolana, la viceministra de Comercio Exterior, Sandra Carvajal Sáenz, quien participó en representación del ministro Mauricio Gómez Amín, explicó que el siguiente paso de la integración debe enfocarse en construir nuevas oportunidades para el futuro.
Para avanzar en ese propósito, señaló tres frentes de trabajo: profundizar el intercambio comercial, fortalecer la integración productiva y atraer inversión extranjera directa.
Más comercio y producción conjunta
El primer frente consiste en profundizar el intercambio comercial, diversificar la oferta de productos y facilitar las operaciones de comercio exterior, con el fin de ampliar las oportunidades para las empresas de ambos países.
El segundo busca aprovechar las capacidades productivas de Colombia y Venezuela para desarrollar proyectos conjuntos en sectores como la industria, la agroindustria y los servicios.
La viceministra destacó la importancia de promover encadenamientos empresariales que permitan producir conjuntamente, generar valor agregado y aprovechar oportunidades tanto en los mercados de ambos países como en terceros mercados.
En este contexto, Norte de Santander y Táchira tienen la posibilidad de consolidarse como un espacio estratégico para nuevos proyectos empresariales, actividades productivas y de inversión.
El tercer frente es la atracción de inversión extranjera directa, considerada un factor clave para impulsar el crecimiento económico y contribuir a la meta del 6 % trazada por la Patria Milagro.
Desde el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el objetivo es contribuir a la construcción de una relación económica binacional basada en reglas claras, estabilidad y perspectiva de largo plazo.
Esto implica promover condiciones que faciliten el desarrollo de nuevos negocios, fortalezcan el tejido empresarial y amplíen las oportunidades laborales en la región.
Así mismo, se busca que los empresarios puedan planear, invertir y crecer con seguridad jurídica.
Turismo y energía, oportunidades para la integración
La visión de mediano plazo es avanzar hacia una frontera plenamente integrada en materia económica y productiva, en la que circulen no solo productos, sino también inversiones, servicios, conocimiento y nuevas oportunidades para emprendedores y empresarios.
Como explicó la viceministra Carvajal, el propósito es que los beneficios de la integración lleguen a más personas, especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas, así como a las comunidades de ambos lados de la frontera.
La agenda también contempla oportunidades en turismo y energía. En materia turística, Colombia y Venezuela pueden desarrollar una oferta binacional que aproveche la cercanía geográfica, los paisajes naturales, la cultura y la conexión entre ambos países.
En el sector energético, existen oportunidades de complementariedad que pueden explorarse mediante el diálogo técnico y empresarial, teniendo en cuenta la viabilidad de las iniciativas.
Con esta agenda, el Gobierno busca avanzar hacia una integración económica y productiva que facilite el comercio, promueva nuevas inversiones y genere oportunidades para las empresas y las comunidades de Colombia y Venezuela.
