10 meses de caída del gasto de los hogares, en agosto decreció 3,2%

Por Economista Colombia 7 min de lectura
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En agosto de 2023, hubo una caída del 3,2% en el gasto de los hogares en comparación con el mismo mes del año previo, mostrando una ligera contracción en su tendencia.

De acuerdo con la Gastometría de RADDAR, el gasto de los hogares en Colombia en agosto ascendió a $82,4 billones, totalizando $998,1 billones en los últimos 12 meses. Esta cifra representó un aumento anual corriente del 7,83%, que en este mes evidenció una leve mejora en la dinámica del gasto. El gasto experimentó un cambio del -15,15% en pesos corrientes en relación al mes anterior.

La dinámica del gasto de los hogares este mes puede estar relacionada con una inflación anual que continúa su tendencia de desaceleración por quinto mes consecutivo; sin embargo, resaltan inflaciones de combustibles, arriendos y servicios que limitaron el gasto, lo que generó un incremento de la inflación subyacente.

A pesar de una dinámica de reducción en la inflación total, resultado de la desaceleración de los precios de los alimentos, otras canastas básicas comienzan a aumentar considerablemente sus precios en agosto, como lo fueron, transporte y comunicaciones impulsado principalmente por el precio de los combustibles, la canasta de vivienda con inflaciones en servicios de energía y suministro de agua, así como un aumento en arriendos.

El gasto real se contrajo de manera anual en todas las canastas de consumo, lo que produjo que se destinara más dinero a canastas como: alimentos para el hogar, comidas por fuera del hogar y transporte y comunicaciones.

Las dinámicas de crédito aún están en niveles negativos, con un pequeño repunte de tarjetas de crédito, pero no lo suficiente para aportar al crecimiento del gasto.

La tendencia de percepción de compra ha mejorado en los últimos meses dejando que el mes de agosto presentara un repunte en la sensación de adquirir las mismas cosas que el mes pasado.

Neiva fue la ciudad con la mayor inflación mensual, un comportamiento jalonado por precios de arrendamientos, combustibles y algunos alimentos. Por otro lado, Manizales presentó la menor dinámica relacionada con caídas en precios de servicios de gas, aceites y otros alimentos.

Los hogares experimentaron una inflación mensual del 0,70% y un 11,43% en comparación al año anterior. Esto provocó una caída del 15,74% en términos reales con respecto al mes anterior y una disminución del 3,23% en comparación con el mismo mes del año pasado.

La desaceleración en el gasto de este mes podría atribuirse a la dinámica de la colocación de créditos, que ha estado en declive, siendo que la variación anual en la colocación con tarjetas de crédito para este periodo por fin se ubicó en terrenos negativos. Asimismo, la dinámica de los ocupados acumulado 12 meses volvió a ubicarse en números negativos.

Todo este panorama lleva a que agosto presentara una contracción del gasto real.

La disminución progresiva de la tendencia 12 meses acumulada de los ocupados que a pesar de presentar crecimientos en ingresos deja entre ver que existen cada vez más personas por fuera del mercado laboral.

Los salarios y las rentas de ubican por tercer mes consecutivo siendo los únicos responsables del crecimiento del gasto. Esto probablemente como resultado de unas tasas de interés históricamente altas, un nivel de endeudamiento significativo y una apreciación del peso colombiano, lo que hace que entren menos remesas comparativamente a otros periodos.

La estructura del gasto de los hogares muestra una disminución del peso de compras y pagos frecuentes, lo cual permite un aumento del ingreso disponible de los hogares en los últimos meses. Esta mejora en el disponible se debe principalmente a la disminución de la inflación y un menor uso de crédito como fuentes de gasto.

Los sueldos de los trabajadores siguieron mejorando en un panorama de contracción inflacionaria, aunque la recuperación ha sido gradual y lenta. Sin embargo, los ingresos de los hogares podrían verse afectados debido a la disminución en el número de personas empleadas, una tendencia que ha estado ocurriendo durante los últimos 12 meses y que refleja menos personas en el mercado laboral generando así inestabilidad en los ingresos de los hogares en Colombia.

El gasto para todos los niveles de ingreso muestra una contracción, donde los niveles bajos muestran la mayor contracción. Esta caída generalizada está relacionada con un aumento de los precios de servicios esenciales como agua, electricidad y arriendos.

En cuanto a los hogares de ingresos altos y medios, estos se han visto afectados por el incremento de los precios de la gasolina, ya que estos niveles de ingreso tienen una alta participación de este producto en su gasto.

Adicionalmente, la menor colocación de crédito está afectando el gasto especialmente en bienes durables de los hogares de ingresos altos.

Comparado con el mes de agosto del 2022, los hogares han asignado más dinero a canastas básicas como: Alimentos para el hogar y transporte y comunicaciones. Sin embargo, otra canasta recibe más dinero, posiblemente como una solución a la inflación de alimentos que golpeó de manera fuerte a los hogares y se podría estar convirtiendo en esa búsqueda de pecios bajos; esta canasta es comidas por fuera del hogar que recibió 0,31% más que el año pasado.

Neiva, Cali y Montería son las ciudades con la inflación mensual más alta. Por el lado de la ciudad de Cali, el servicio de la energía eléctrica tuvo un incremento en su inflación del 7,32% algo sorprendentemente superior a cualquier otra ciudad medida. Por otro lado, Barranquilla fue la ciudad que presentó un mayor aumento en los precios del servicio de suministro de agua.

Neiva al ser la ciudad con la mayor inflación mensual, produce que los hogares hayan tenido que priorizar su gasto y deja a la canasta de alimentos con la mayor asignación respecto a todas las demás ciudades. Cúcuta fue la ciudad con la mayor asignación a vivienda, resultado de la subida de las tarifas de servicios públicos en la región. Por otro lado, la ciudad de Pasto al asignar menos a las canastas de alimentos y vivienda han podido diversificar su bolsillo y por tanto presentar mayores asignaciones en entretenimiento, moda y transporte y comunicaciones.

Al revisar los motivos de compra por generaciones en lo corrido del 2023, se puede observar que las compras por necesidad están siendo lo más importante para los Millenials, Generación X y Baby Boomers. Por su parte, los Centennials adquieren sus productos más por gusto que por necesidad.

De igual manera, cabe mencionar que el gusto y la calidad empiezan a tomar relevancia en los motivos de compra, rezagando levemente al precio, seguramente por la tímida, pero continua desaceleración de la inflación. En un panorama de inflaciones altas los consumidores al encontrarse en una búsqueda de precios asequibles terminan por comprar productos motivados en gran medida por el precio, más allá de la fidelidad o el valor que le otorgan a la marca comprada. Esto termina generando que cada vez el consumidor no recuerde o no le sea relevante la marca que compra, ejemplos de este son: educación, explicado más por útiles escolares, alimentos, canasta con mayor inflación en 2022 y parte del 2023, y transporte y comunicaciones, que se centra en la búsqueda de la promoción del galón más que de la empresa distribuidora.

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