Se hundió la reforma tributaria del gobierno que pretendía $16,3 billones más de los colombianos

Por Economista Colombia 4 min de lectura
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Después de varios aplazamientos porque los mismos partidarios del gobierno rompieron el quorum para debatir la ley de finaciamiento o reforma tributaria, finalmente este martes se hizo la votación y el proyecto de hundió por 9 votos a favor y 4 en contra.

De acuerdo con la normativa vigente, el rechazo de la reforma en una sola de las comisiones implicaba su archivo total, sin posibilidad de avanzar en el trámite legislativo.

El propósito del gobierno era recaudar $16.3 billones para financiar el presupuesto general de la nación en el año 2026, el cual de por sí es el más alto de la historia del país y que de acuerdo con algunos analistas lo que se busca es hacer politiquería con parte de los recursos, debido a que el próximo año hay elecciones, tanto legislativas como presidenciales.

Según el senador conservador, Efraín Cepeda, “el Gobierno no ha ejecutado $80 billones que tiene guardados y sí quiere seguir metiéndole la mano al bolsillo de los colombianos y a las fiducias de las regiones. Está claro que los recursos que buscan no son para obras, son para politiquería. No vamos a permitir esa irresponsabilidad”.

Este martes, en la comisión cuarta del Senado, la iniciativa fue hundida con una votación de 9 votos en contra y apenas 4 a favor, marcando así el final del proyecto en esta instancia legislativa, a pesar de las amenazas del presidente Gustavo Petro que si no le aprobaban la reforma sacaría decreto de emergencia económica.

Analistas consideran que la caída del proyecto afecta la capacidad del Estado para cumplir con las metas planteadas dentro del Plan Nacional de Desarrollo, debilitando además el margen fiscal para el año entrante.

Previo al debate, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, hizo un llamado urgente al Congreso para que reconsiderara la importancia de aprobar la reforma tributaria enfatizando que los recursos generados por esta iniciativa eran esenciales para garantizar la estabilidad financiera del país y poder cubrir los compromisos presupuestarios pendientes.

Según el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, el Gobierno nacional se ve obligado ahora a ejecutar un recorte en el presupuesto de 2026 equivalente a los $16.3 billones que se pretendían recaudar con la reforma tributaria.

Indicó que la actual administración carece de la facultad para decretar una emergencia económica que le permita expedir por decreto normas tributarias, tras el rechazo en el Congreso.

Congresistas de la oposición señalaron que el bolsillo de los colombianos no aguantaba un incremento de impuestos y que incluso las promesas del Gobierno de que esta reforma golpearía a lo más ricos no era cierto.

Ahora, el presupuesto para el próximo año deberá ser ajustado a $530,6 billones y para ello deberá expedirse durante las primeras semanas del 2026 los respectivos decretos realizando los debidos recortes o aplazamientos de gastos e inversiones.

Igualmente, expertos advierten que el Gobierno podrá optar por nuevas fuentes de financiamiento, ajustes al gasto público, endeudamiento adicional o, eventualmente, acudir a instrumentos excepcionales como los decretos de emergencia, siempre que se cumplan los requisitos constitucionales.

Centros de análisis alertan sobre las posibles implicaciones en el déficit fiscal, advirtiendo que sin nuevas fuentes de financiación el país podría enfrentar un ajuste más severo en inversión social y en obras estratégicas. La incertidumbre también afecta la calificación de riesgo, que podría revisarse ante la ausencia de un plan fiscal robusto, algo que ya mencionan varios informes internacionales.

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