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8 de noviembre de 2025Desde hace algún tiempo el gremio palmicultor le viene apostando a posicionar el aceite de palma 100% colombiano y ahora se quiere dar un nuevo paso y consiste en hacer una transición de ese sello de 100% colombiano al sello de aceite de palma sostenible colombiano.
Así lo señaló Ximena Mahecha, directora de la Corporación APS Colombia, quien señaló que en dos años y medio ya se tienen más de 400 productores certificados, cerca del 15% del área sembrada y alrededor del 20% de la producción de aceite.
“Tenemos todavía muchos retos, pero algo muy importante de estos avances es que seguimos vinculando productores de menor escala. Más del 65% de nuestros productores certificados son productores de menor escala de distintas zonas del país. Entonces claramente la tarea es mucho más grande cuando uno habla de enfocar también el trabajo en estos productores de pequeña y mediana escala. Pero también es muy valioso en la medida que estamos generando oportunidades para que puedan seguir vinculados a cadenas de valor, que es donde la sostenibilidad es un requisito”, indicó.
Ahora también se están enfocando mucho más en todo el tema de relacionamiento con los mercados porque si bien es un estándar joven, ya ha venido ganando más reconocimiento, sobre todo por el hecho de que viene trabajándose de la mano con Fedepalma y que tiene este enfoque de inclusión.
El mercado internacional está siendo más dinámico en temas de demanda de aceite sostenible, existe una demanda importante y es más fácil aprovechar oportunidades allí. “Sin embargo, estamos con un estándar relativamente nuevo, propio de Colombia no es un estándar global que son los más conocidos entonces en este momento estamos en el proceso de gestionar que esos compradores entiendan cómo funciona este estándar y que reconozcan la certificación”.
Posicionar dicha certificación comercialmente sigue siendo un reto, “pero vamos muy bien encaminados porque con los compradores con los que hemos hecho los acercamientos se han dado cuenta que hace perfecta complementariedad con los requisitos que ellos piden, por supuesto hay que surtir etapas donde por ejemplo en los procedimientos que ellos utilizan se pueda reconocer lo que nosotros hacemos entonces eso nos va a tomar un poquito más de tiempo mientras eso se vuelve un precio diferente o una condición de acceso diferente pero estamos marchando muy bien por ejemplo trabajando muy fuerte el tema de Europa trabajando con Fedepalma estamos muy de la mano con actores europeos presentando todo el tema de la certificación”.
Ahora desde APS se está iniciando lo que se llama la fase 3 que se enfoca en que el sello de aceite de palma sostenible de Colombia se pueda presentar al consumidor final colombiano y se pueda utilizar en productos que contengan ese aceite sostenible. Hasta ahora, la campaña de Fedepalma ha estado dirigida en dar a conocer el aceite de palma 100% colombiano, pero “ya llegó el momento en el que vamos a empezar a evolucionar con el mensaje hacia el consumidor para que entienda que la sostenibilidad también es importante, no solamente la colombianidad”.
La tercera fase se trata de hacer una transición de ese sello de 100% colombiano al sello de aceite de palma sostenible colombiano. Eso va a implicar, por supuesto, tener que hacer alianzas con la industria, con las cadenas de supermercados y trabajar mucho los temas de comunicación y mercadeo para que los colombianos conozcan no solamente sobre el
aceite, sino sobre las características de sostenibilidad y lo valoren porque el mercado de los productos sostenibles todavía está bastante incipiente acá, indicó Mahecha.
“Uno tiene que ir enseñándole al mercado que eso también es importante, saber cómo se produce lo que yo pongo en mi mesa todos los días. Eso significa, desde luego, que la certificación implica estándares de calidad, pero también significa que previamente a ello hay un proceso de educación, de formación y de incentivar a los productores para que tiendan a llegar a la certificación”, señaló.
Llegar a ese punto implica mucho trabajo que se hace en campo, que lidera Fedepalma con los núcleos palmeros. Entonces “cada productor que logra tener su certificación como productor de aceite de palma sostenible de Colombia es un hito para nosotros, es un logro enorme porque sabemos por todo lo que ha tenido que pasar ese productor o productora para llegar a ese punto”.
Así mismo, indicó que en el ámbito de la sostenibilidad pasa mucho que en los escenarios especializados se manejan lenguajes como economía circular, agricultura regenerativa, carbononeutralidad que son conceptos que suenen muy complicados, pero la verdad es que en Colombia y en el sector palmeto en particular, conceptos como agricultura regenerativa ya lleva mucho tiempo implementándose a través de prácticas como manejo de coberturas vegetales, aplicación de biomasa, planes de fertilización, entre otras.


