La Contraloría General de la República, a través de la Delegada para el Sector Trabajo, alerta sobre la desfinanciación de las pensiones por más de $4,2 billones para poder cumplir con esas mesadas.
El presupuesto inicial de los fondos administrados por Colpensiones para 2026 contempló gastos por $75,58 billones, de los cuales $72,80 billones se destinaron al pago de pensiones y jubilaciones. La financiación de estas obligaciones dependía en un 44,6 % de aportes de la Nación.
El desequilibrio radica en el desbalance entre el incremento efectivo del salario mínimo del 23%, frente a un supuesto de crecimiento cercano al 7,5%, lo que generó una desviación significativa respecto de las condiciones utilizadas para la programación presupuestal.
De acuerdo con el análisis realizado por la delegada, el presupuesto contemplaba $33,7 billones de aportes nacionales y la ejecución asciende a $33,7 billones. Es decir que, si esos recursos ya fueron efectivamente girados, Colpensiones habría recibido prácticamente la totalidad de las transferencias nacionales inicialmente previstas.
El incremento no previsto de las obligaciones pensionales podría requerir recursos adicionales del Gobierno nacional, aun cuando este haya cumplido con los aportes inicialmente presupuestados. La Contraloría General de la República advierte al Gobierno Nacional sobre la necesidad de prever y disponer los recursos necesarios al sistema para cumplir con los pagos de las pensiones comprometidas.
