En junio de 2026, el gasto de los hogares fue de $101,7 billones y en junio de 2025 fue de $93,7 billones en la canasta que mide RADDAR en Colombia. Esto significa un aumento corriente del gasto de 8,6% y real de 2,32% (5,3% en junio de 2025), acumulando 21 meses de crecimiento y con una tendencia de desaceleración desde julio de 2025.
En el IIQ de 2026, el gasto de los hogares fue de $302,5 billones y en IIQ de 2025 fue de $277,7billones en la canasta que mide RADDAR en Colombia. Esto significa un aumento corriente del gasto de 8,9% y real de 2,9%, acumulando 7 trimestres de crecimiento frente al mismo periodo del año anterior.
Durante el segundo trimestre de 2026, el gasto real de los hogares se mantuvo en terreno positivo, aunque perdió dinamismo hacia el cierre del periodo. En junio, el crecimiento real alcanzó el 2,32%, explicado en gran medida por el repunte de la inflación, que volvió a acelerarse hasta el 6,14% anual. Si bien el gasto corriente continuó creciendo a un sólido 8,60%, una mayor proporción de este aumento respondió al incremento en los precios, reduciendo el avance del gasto en términos reales y ejerciendo una mayor presión sobre el poder adquisitivo de los hogares.
A este escenario se sumaron unas tasas de interés que continuaron moderando las decisiones de compra y el uso del crédito. No obstante, el gasto real logró mantenerse en terreno positivo en medio de la resiliencia del mercado laboral y el impulso generado por eventos puntuales, como el Mundial de Fútbol 2026, que pudo favorecer el gasto en diversas categorías.
La colocación crediticia en junio de 2026, sumando la causada con tarjeta de crédito, consumo-libre destinación e hipotecaria, tuvo un crecimiento anual de 9,2%, debido mayormente a la dinámica en colocación de tarjeta de crédito que crece 20,4%.
El salario mínimo real vigente, tuvo un aumento anual de capacidad de compra de 15,9% y los ingresos reales por ocupado decrecen -1,2% anual, siendo ya 27 meses en caída.
Durante el primer semestre de 2026,el gasto real de los hogares creció ligeramente por encima del promedio prepandemia.
La resiliencia del mercado laboral y el uso del crédito, particularmente de las tarjetas de crédito, pudieron contribuir a sostener este crecimiento.
A las temporadas habituales de gasto, como la escolar y las celebraciones del Día de la Madre y del Padre, se sumó el Mundial de Fútbol, que pudo generar nuevas ocasiones de gasto durante el IIQ 2026.
Aun así, el crecimiento del gasto real continúa moderándose frente a lo observado en 2025, en un contexto en el que la inflación se resiste a retomar una tendencia clara a la baja.
La dinámica positiva de las fuentes de gasto de los hogares, en un contexto de menor desempleo, remesas en máximos históricos y un mayor uso del crédito de consumo, particularmente a comienzos del año, sumado a las ocasiones de gasto propias del Mundial de Fútbol 2026, donde Colombia alcanzó los octavos de final, pudieron contribuir a que el gasto real total ya superé los máximos observados en 2022.
Aun así, este comportamiento todavía no se refleja en el gasto real por persona, lo que podría evidenciar una recuperación heterogénea del gasto. Los hogares de ingresos altos continúan liderando el crecimiento, mientras los de ingresos bajos y medios mantienen cierto rezago, posiblemente asociado a menores ingresos por una mayor participación del empleo informal, mayores restricciones de acceso/uso del crédito y una mayor sensibilidad a presiones inflacionarias en rubros como alimentos para el hogar.
La evolución más heterogénea y selectiva del gasto de los hogares también se puede reflejar en la menor cantidad de productos que mantienen crecimientos superiores al promedio observado entre 2022 y 2025. Mientras que a mediados de 2025 la recuperación del gasto estuvo acompañada de un crecimiento destacado y más generalizado entre categorías, actualmente este comportamiento se concentra en un menor número de productos. Lo anterior podría indicar que el gasto de los hogares atraviesa una etapa de crecimiento menos expansiva, con hogares cada vez más selectivos frente a donde concentran sus esfuerzos de gasto.
Al revisar las canastas que destacan como los principales motores del crecimiento del gasto real de los hogares durante la primera mitad del año, se observa que este continúa soportado por las canastas esenciales, como alimentos vivienda y para el hogar, transporte y comunicaciones, en línea con su importante participación dentro del bolsillo de los hogares. Destacan los crecimientos observados en categorías como carnes y sus derivados, gastos de ocupación de la vivienda y transporte personal.
Por otro lado, las canastas más discrecionales, como moda y entretenimiento, continúan destacándose por su mayor dinamismo, al ser las únicas que presentan crecimientos superiores al del gasto total de los hogares durante el primer semestre. Esto les ha permitido ganar relevancia dentro del aporte al crecimiento del gasto, pese a su menor participación relativa en el bolsillo de los hogares (pocketshare). Sobresalen los crecimientos de categorías como artículos de joyería y artículos culturales.
Si se revisa el ranking de crecimiento del gasto real durante lo corrido de 2026, destaca que los dos primeros lugares han sido ocupados por las canastas de moda y entretenimiento, siendo las que en la mayor parte del año han mantenido crecimientos superiores al del gasto total de los hogares. A pesar de la moderación generalizada del crecimiento del gasto real observada en los nueve grupos de gasto, la canasta de moda ha mostrado un crecimiento mayor al de los demás grupos, posiblemente asociado a la renovación de vestuario, una inflación relativamente moderada y las temporadas comerciales y jornadas de descuento. Por su parte, la canasta de entretenimiento se ha visto favorecida por las diferentes celebraciones y ocasiones de gasto del año, a las que recientemente se sumó el Mundial de Fútbol, contribuyendo a sostener su dinamismo.
En línea con la evolución de los precios, las canastas de alimentos dentro y fuera del hogar son las que más espacio han ganado en el bolsillo de los hogares frente al año pasado, esta situación ha ayudado a que estas canastas mantengan crecimientos positivos del gasto real.
De cara a la evolución en el nivel de precios que los hogares pueden estar sintiendo, en junio la inflación anual volvió a repuntar, impulsada principalmente por alojamiento y alimentos. Estos últimos registraron el mayor incremento mensual de precios, marcando un cambio frente a la disminución observada el mes anterior. Esta dinámica llevó a un nuevo repunte en la inflación de las compras frecuentes y en especial de los productos que conforman la canasta de mercado mensual, impulsada especialmente por alimentos como carne de res, papa, frutas frescas y hortalizas, entre otros. Lo anterior podría traducirse en una mayor presión sobre los hogares de menores ingresos, cuya estructura de gasto destina una mayor proporción a alimentos. Hacia adelante, será importante hacer seguimiento a los posibles efectos del fenómeno de El Niño sobre la dinámica de la inflación, la cual todavía muestra resistencia para volver a la baja.
En lo corrido de 2026, las compras por internet han ganado relevancia dentro de las preferencias de los hogares, impulsadas por eventos comerciales y promocionales, así como por hogares cada vez más atentos a comparar precios y buscar oportunidades de compra. Aun así, los canales tradicionales mantienen un papel central, especialmente en las compras básicas y de abastecimiento, gracias a su cercanía e inmediatez.
En canales donde los hogares realizan buena parte de sus compras básicas, como tiendas de barrio, supermercados y harddiscount, predomina una mentalidad de compra orientadas al precio y las promociones.
Por su parte, internet y los centros comerciales se consolidan como espacios para compras más planificadas, donde los hogares parecen mostrar una mayor disposición a comparar opciones y esperar la oportunidad adecuada de compra.
