En septiembre la actividad comercial tuvo un desempeño ligeramente mejor al de los meses precedentes, pero aún parece prematuro sostener que ya hay un quiebre en la tendencia declinante de las ventas que se observa desde finales del 2022.
Para el 26% de los comerciantes encuestados en la bitácora de Fenalco, en el noveno mes del año sus ventas expresadas en volumen tuvieron crecimiento frente a las obtenidas un año antes. El 46% reportó unas ventas muy similares y un 28% dijo que fueron más bajas.
Dos hechos se destacan últimamente. El primero es la gradual recuperación de las ventas de bienes de consumo durable como los muebles, computadores, televisores, pequeños electrodomésticos, carros y motos. Es probable que ante unas mejores condiciones financieras, los hogares hayan aumentado su propensión al consumo por este tipo de mercancías.
La tasa de usura que rige para este mes de octubre, del 28.17%, es la más baja desde abril de 2022. Y el segundo acontecimiento que impactó la marcha de los negocios en general fue el paro camionero que se adelantó en la primera semana de septiembre, pero cuyos efectos negativos para la economía en general se extendieron durante la primera quincena. El flujo de visitantes a los centros comerciales en este lapso disminuyó notoriamente y ello se reflejó en un mal comportamiento de las ventas del clúster de la moda como los textiles, vestuario, calzado, bisutería, morrales y similares.
Pero no sólo los centros comerciales registraron caída de visitantes y ventas, sino también los locales comerciales y restaurantes ubicados en el centro de las ciudades, por las mismas razones. En la segunda parte del mes, y también con el influjo del Día del amor y la amistad, se registró una
recuperación de la dinámica comercial.
Se destaca el reporte negativo de los comerciantes de agroinsumos y almacenes de provisión agrícola, los cuales expresaron su desazón por el mal comportamiento en sus ventas durante el tercer trimestre, incluyendo el mes de septiembre.
También está aumentando el contrabando en el país. A la pregunta de cómo perciben el contrabando de mercancías en los últimos dos meses, el 29%
de los consultados respondió que ha aumentado, un 7% consideró que ha bajado y el 64% dijo que se mantiene igual. Es constante la queja de los llanteros de que este flagelo se ha multiplicado en el presente año.
Los recortes de las tasas de interés por parte del Banco de la República, que recientemente quedaron en 10.25%, no han logrado aún impactar positivamente el promedio de ventas del comercio. La más reciente encuesta registrada en la Bitácora Económica de Fenalco muestra que para el 74% de los empresarios consultados, las ventas fueron similares (46%) o disminuyeron (28%), en comparación con el mismo mes del año anterior.
Tras señalar la preocupante situación de las ventas del sector, el presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, destacó que si bien se ha registrado una mejor dinámica en la venta de bienes durables y semidurables como vehículos, motos, muebles, electrodomésticos y computadores; los hogares siguen muy cautelosos con sus gastos, sobre todo en las categorías asociadas al cluster de la moda como los textiles, vestuario, calzado, bisutería, morrales y similares.
El dirigente subrayó que a pesar de la variación positiva en las ventas del comercio detallista según lo acababa de divulgar el DANE, en lo corrido del
año se mantiene el saldo en rojo, con una caída del 1% y en el acumulado a doce meses el descenso es del 2.2%.
El informe mensual del gremio destaca el reporte negativo de los comerciantes de agroinsumos y almacenes de provisión agrícola, los cuales expresaron su desazón por el mal comportamiento en sus ventas durante el tercer trimestre, incluyendo el mes de septiembre.
Por su parte, el flujo de visitantes a los centros comerciales, en general, así como locales y restaurantes ubicados en el centro de las ciudades disminuyó notoriamente, sobre todo en la primera semana de septiembre cuando se vivió el paro camionero.
«Al mal comportamiento del sector en lo corrido del año 2024 y la incertidumbre por el difícil momento político que atraviesa el país; se suma la reforma laboral que adelanta su discusión en la Cámara de Representantes y que sin duda será la estocada final para muchas micro, pequeñas y medianas empresas, que han aguantado este difícil momento en sus negocios pero que seguramente no sobrevivirán a los altos costos de contratación que se avecinan», anotó. En cuanto a expectativas, el 31% de los empresarios se declara optimista, un 69% dice que las cosas se mantendrán como ahora o les irá peor. Esta percepción de los consultados sugiere que persiste la incertidumbre y la desconfianza, aunque los comerciantes consideran que la reducción de las tasas de interés y la desaceleración de la inflación en este año, posibilitan mejorar la capacidad adquisitiva de los hogares y en consecuencia una mejor perspectiva para la temporada de fin de año.
