(Bloomberg) –Irán advirtió a países del golfo Pérsico que varios activos energéticos son ahora “objetivos legítimos” después de que Israel atacara su gigantesco yacimiento de gas South Pars, generando nuevas turbulencias en los mercados de petróleo y gas.
Instalaciones en Catar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos figuran en una lista de activos ahora en riesgo de ataques con misiles, informó el miércoles la agencia semioficial Tasnim. Los ataques a la infraestructura energética iraní “no quedarán sin respuesta”, reportó por separado el medio Fars.
Israel llevó a cabo el ataque contra South Pars, dijo un alto funcionario del país que pidió no ser identificado al tratarse de asuntos sensibles. Irán comparte el campo del golfo Pérsico con Catar, en el último ejemplo de cómo otros países del Medio Oriente se ven envueltos en la guerra de 19 días.
El ataque israelí contra South Pars “es un paso peligroso e irresponsable”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Catar, Majed Al Ansari, en una publicación en X.
El crudo Brent subió tras la advertencia de Irán, superando los US$108 por barril.
Los precios del petróleo han aumentado casi 50% desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero, lo que provocó una respuesta de Irán que ha incluido el lanzamiento de misiles y drones contra países de todo Medio Oriente. Gigantes energéticos regionales se han visto obligados a reducir su producción en respuesta, especialmente por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump —quien se ha quejado reiteradamente de la falta de interés de antiguos aliados en unirse a la guerra o ayudar a asegurar Ormuz— dijo en redes sociales temprano el miércoles que países distintos de Estados Unidos deberían asumir la responsabilidad por esa vía marítima.
“Los aliados de EE.UU. deben reaccionar, dar un paso al frente y ayudar a abrir el estrecho de Ormuz”, afirmó.
Irán lanzó nuevas oleadas de misiles y drones contra Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait anteriormente el miércoles tras confirmar el asesinato de su jefe de seguridad, Ali Larijani. También atacó Tel Aviv, causando la muerte de dos personas. Israel y Estados Unidos mantuvieron sus bombardeos sobre Irán.
El Ejército iraní prometió vengar la muerte de Larijani, así como la de Gholamreza Soleimani, jefe de la unidad paramilitar Basij, encargada de la seguridad interna en Irán. Israel afirmó que el ministro de Inteligencia iraní, Esmaeil Khatib, también ha sido abatido.
Estados Unidos dijo que lanzó municiones antibúnker de 5.000 libras sobre sitios de misiles iraníes cerca del estrecho de Ormuz a última hora del martes. Esto forma parte de los esfuerzos de Trump por reabrir la vital vía marítima para buques comerciales.
Irán, por su parte, ha estado moviendo su propio petróleo a través del estrecho a niveles cercanos a los previos a la guerra. Las cargas de crudo en la isla de Kharg también parecen continuar sin interrupciones, pese a los ataques de Estados Unidos contra el centro de exportación.
“Necesitamos diseñar nuevos acuerdos para el estrecho de Ormuz y la forma en que los barcos transiten por él en el futuro”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, a Al Jazeera. Las reglas deben “garantizar que el paso seguro por el estrecho se realice bajo condiciones específicas”.
