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La inflación completó cuatro meses al alza en junio, tal que se ubica en el nivel más alto desde julio de 2024

Por Economista Colombia 5 min de lectura
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(Investigaciones económicas Grupo Cibest).- En junio, la inflación anual se aceleró en 30 puntos básicos (pb), hasta 6,14%, el registro más alto desde julio de 2024, como resultado de una variación mensual de 0,39%. El dato se ubicó levemente por encima de nuestra expectativa de 0,38%, superó la expectativa media del consenso de analistas (0,32%) y registró el nivel mensual más alto para un junio desde 2022. En esta ocasión, el 44% de la inflación estuvo concentrada en el componente de servicios, que aportó 17 pb de los 39 pb totales, impulsada en su mayoría por la materialización del traspaso asociado a la indexación.

Esta cifra ratifica las presiones inflacionarias vigentes y confirma nuestra expectativa de que la inflación cerraría el año en 6,4%. De hecho, las métricas de inflación básica alcanzaron niveles no observados desde la segunda mitad de 2024 y ya completan siete meses de incrementos consecutivos. Así pues, la indexación se mantiene como el principal reto para lograr una convergencia más rápida hacia el rango de tolerancia en torno a la meta de inflación del Emisor (entre 2% y 4%), en especial después de conocerse que el salario mínimo aumentó en 23% para 2026.

La inflación anual del rubro de servicios se desaceleró en 1 pb, tal que interrumpió la tendencia al alza, hasta ubicarse en 7,03% en junio. Esta dinámica obedeció a una variación mensual de 0,33%, tal que se ubicó en línea con el promedio histórico para el sexto mes del año (0,34%).

El incremento del componente reflejó la continuidad en la materialización de ajustes asociados al aumento del salario mínimo y a la indexación a la inflación del año anterior. Las presiones se concentraron en rubros intensivos en mano de obra y con esquemas de reajuste anual, como arriendo imputado (0,36%), arriendo efectivo (0,36%), comidas en establecimientos de servicio a la mesa (0,40%), servicios relacionados con la copropiedad (1,77%) y transporte intermunicipal, interveredal e internacional (2,78%). En contraste, transporte de pasajeros y equipaje en avión, paquetes turísticos, seguros de vehículos, servicios de alojamiento en hoteles y servicios recreativos registraron los menores aportes del mes.

Entre tanto, la inflación anual de alimentos se aceleró al pasar de 6,04% a 6,85%, como resultado de una variación mensual de 0,67%, muy superior al promedio histórico de junio (-0,05%). El dato estuvo impulsado en su mayoría por el aumento en los precios de los perecederos, y en menor parte por el aumento en los procesados, en un contexto de choques de oferta y presiones de costos. En el caso de los perecederos, la inflación anual se aceleró hasta 13,52%, la más alta desde octubre de 2023, impulsada por los precios de papas, cebolla, frutas frescas, tomate de árbol y arracacha, ñame y otros tubérculos. Por su parte, los alimentos procesados registraron un avance anual de 4,79%, en línea con incrementos mensuales concentrados en carne de res, leche, arroz, carne de aves y refrescos líquidos empacados.

Por su parte, el grupo de regulados completó cuatro meses consecutivos al alza. La variación anual pasó de 5,19% a 5,91%, como resultado de una variación mensual de 0,34%, cifra muy superior al promedio histórico para junio (0,07%). Este comportamiento estuvo impulsado, en buena medida, por los aumentos en las tarifas de electricidad, gas y suministro de agua, así como por la persistencia de ajustes al alza en los precios de los combustibles para vehículos y las tarifas de recogida de basuras. En contraste, las tarifas asociadas a certificados y documentos administrativos, el pago de honorarios, las cuotas moderadoras de las EPS, las tarifas de educación y los peajes contribuyeron a moderar el resultado del componente.

La inflación anual de bienes se aceleró por séptimo mes consecutivo hasta 3,30%, el nivel más alto desde febrero de 2024. Este rubro registró una variación mensual de 0,28%, tal que se ubicó muy por encima del promedio histórico para junio (0,11%). Este resultado respondió principalmente a ajustes al alza en productos de limpieza y mantenimiento, prendas de vestir para hombre, otros productos para el aseo personal, cerveza y refajo, y artículos para la higiene corporal. En contraste, varios rubros registraron caídas mensuales, entre ellos lavadoras, secadoras y lavavajillas, artículos de decoración y equipos para la grabación y reproducción de imagen y sonido. Cabe resaltar que los vehículos nuevos y usados continuaron ejerciendo presiones a la baja sobre la inflación, en un contexto de apreciación de la tasa de cambio, lo que ha contribuido a moderar las presiones inflacionarias sobre los bienes importados.

Nuestra visión

El repunte de la inflación confirma lo desafiante que será lograr una convergencia más rápida hacia la meta. Esta tendencia es consistente con nuestra previsión de una inflación de cierre de año de 6,4%. Además, las métricas de inflación básica a junio se ubican en promedio en 6,02%, en niveles no vistos desde el segundo semestre de 2024, lo que evidencia persistencia en las presiones subyacentes.

Prevemos que las presiones alcistas se mantendrán, impulsadas por la elevada indexación, los riesgos en las tarifas reguladas y el impacto del fenómeno del Niño de la segunda mitad del 2026.El impacto del aumento del salario mínimo aún no se refleja plenamente, ya que muchas empresas han operado con inventarios adquiridos previamente a menor costo y han contado con márgenes para ajustar contratos laborales y renegociar con proveedores. Este rezago en el traslado de costos sugiere que durante los próximos meses podrían intensificarse las presiones inflacionarias.

En este contexto, el Emisor se verá obligado a mantener una postura monetaria restrictiva para anclar expectativas. Así, esperamos que el ciclo de incrementos continúe en la próxima reunión del 31 de julio, lo que llevaría la tasa de política monetaria a un nivel terminal de 12,75%.

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