(Investigaciones económicas Grupo Cibest).- En marzo, la inflación anual se aceleró en 26 puntos básicos (pb), hasta 5,56%, el registro más alto desde septiembre de 2024, como resultado de una variación mensual de 0,78%. El dato se ubicó levemente por encima de nuestra expectativa de 0,74%, superó la expectativa del consenso de analistas (0,67%) y registró el nivel mensual más bajo para un marzo desde 2023. En esta ocasión, el 58% de la inflación estuvo concentrada en el componente de servicios, que aportó 45 pb de los 78 pb totales, impulsada en su mayoría por la materialización del traspaso asociado a la indexación.
Esta cifra ratifica las presiones inflacionarias vigentes y confirma nuestra expectativa de que la inflación cerraría el año en 6,4%. De hecho, la inflación sin alimentos ni regulados marcó el nivel más alto desde julio de 2024, lo que sugiere persistencia en las presiones alcistas que enfrentará la inflación básica. Así pues, la indexación se mantiene como el principal reto para lograr una convergencia más rápida hacia el rango de tolerancia en torno a la meta de inflación del Emisor (entre 2% y 4%), en especial después de conocerse que el salario mínimo aumentó en 23% para 2026.
La inflación anual del rubro de servicios se aceleró en 36 pb, tal que completó cuatromeses consecutivos al alza, hasta ubicarse en 6,81% en marzo, el nivel más alto desde diciembre de 2024. Esta dinámica obedeció a una variación mensual de 0,90%, tal que duplicó el promedio histórico para el tercer mes del año (0,44%).
El incremento del componente reflejó la continuidad en la materialización de ajustes asociados al aumento del salario mínimo y a la indexación a la inflación del año anterior. Las presiones se concentraron en rubros intensivos en mano de obra y con esquemas de reajuste anual, como servicios de comunicación fija y móvil y provisión a internet (3,15%), comidas en establecimientos de servicio a la mesa (0,93%), arriendo imputado (0,48%), arriendo efectivo (0,47%) y servicios relacionados con la copropiedad (1,81%). En contraste, transporte intermunicipal, interveredal e internacional, seguros de vehículos, pago por alimentación en comedores, transporte escolar y pagos por asesoría de tareas y clases dictadas por particulares registraron los menores aportes del mês.
Entre tanto, la inflación anual de alimentos se aceleró al pasar de 5,83% a 6,27%, como resultado de una variación mensual de 1,28%, impulsado en su mayoría por el aumento en los precios de los perecederos, y en menor parte por el aumento en los procesados, en un contexto de choques de oferta y presiones de costos. En el caso de los perecederos, la inflación anual se aceleró hasta 10,80%, la más alta desde julio de 2024 impulsada por los precios de las frutas frescas, tomate, cebolla, papas y tomate de árbol ante el cierre de cosechas. Por su parte, los alimentos procesados registraron incrementos concentrados en carne de res, leche, pan, otras harinas, cereales y almidones y carne de aves, aunque la inflación anual se moderó levemente hasta 4,89%, tal que completó cinco meses a la baja y se ubicó en el menor nivel desde marzo de 2025.
Entre tanto, el grupo de regulados retomó la senda de aceleración tras el respiro observado en febrero. La variación anual pasó de 4,05% a 4,14%, como resultado de un registro mensual de 0,43%, cifra inferior al promedio histórico para marzo (0,59%). Este resultado estuvo impulsado, en buena medida, por los incrementos en las tarifas de electricidad, el avance en las tarifas de transporte urbano y recolección de basuras. En contraste, los combustibles para vehículos ejercieron presiones a la baja, tras la segunda reducción de COP500 por galón en el precio de la gasolina. Por su parte, los rubros de certificados y documentos administrativos, las cuotas moderadoras a las EPS y los peajes se mantuvieron sin cambios en marzo.
La inflación anual de bienes se aceleró por cuarto mes consecutivo hasta 3,10%, el nivel más alto desde marzo de 2024,a pesardela apreciación de la TRM y el dinamismo de las importaciones. Este rubro presentó una variación mensual de 0,29%, inferior al registro de febrero (0,43%) y cerca del promedio histórico para marzo (0,32%). El resultado respondió principalmente a ajustes al alza en los productos de aseo personal, productos de limpieza y mantenimiento del hogar y productos farmacéuticos y dermatológicos. En contraste, varios rubros registraron caídas mensuales, entre ellos las bebidas alcohólicas, como whisky, ron y aperitivos. Asimismo, los vehículos nuevos y usados continuaron presionando a la baja, en un contexto de apreciación de la tasa de cambio (TRM), lo que ha contribuido a aliviar las presiones sobre los precios de los bienes importados.
Nuestra visión
El repunte de la inflación confirma lo desafiante que será lograr una convergencia más rápida hacia la meta. Esta tendencia es consistente con nuestra previsión de una inflación de cierre de año de 6,4%. Además, las métricas de inflación básica a marzo se ubican en promedio en 5,6%, en niveles no vistos desde julio de 2024, lo que evidencia persistencia en las presiones subyacentes.
Prevemos que las presiones alcistas se mantendrán, impulsadas por la elevada indexación y el dinamismo de la economía. El impacto del aumento del salario mínimo aún no se refleja plenamente, ya que muchas empresas han operado con inventarios adquiridos previamente a menor costo y han contado con márgenes para ajustar contratos laborales y renegociar con proveedores. Este rezago en el traslado de costos sugiere que durante los próximos meses podrían intensificarse las presiones inflacionarias. Además, los ajustes en el precio de la gasolina, el encarecimiento de fertilizantes y la materialización de un fenómeno de El Niño, potencialmente fuerte, podrían añadir nuevas presiones.
En este contexto, el Emisor se verá obligado a mantener una postura monetaria restrictiva para anclar expectativas. Así, reafirmamos nuestra perspectiva que la tasa de política monetaria podría aumentar hasta 12,75% en los próximos meses.
