En 2024, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán presentó el Plan Distrital de Desarrollo 2024–2027, en el cual se contempló la creación del programa de vivienda distrital Mi Casa en Bogotá, orientado a apoyar a los hogares capitalinos en el cierre financiero para la adquisición de vivienda nueva.
Inicialmente concebido como un complemento al programa nacional Mi Casa Ya, esta estrategia se consolidó posteriormente como un mecanismo clave para mitigar los efectos de la congelación de dicho programa, permitiendo que numerosos hogares continuaran sus procesos de compra y avanzaran en la materialización de proyectos de vida planeados, en muchos casos, durante meses e incluso años.
Con corte al 30 de abril de 2026, el programa ya ha asignado 26.891 subsidios, distribuidos en cuatro líneas enfocadas en facilitar la adquisición de vivienda nueva: Oferta Preferente, Reduce Tu Cuota, Reactiva Tu Compra y Ahorro para Mi Casa. Estos programas buscan apoyar a los hogares bogotanos que desean adquirir vivienda nueva, contribuyendo al cierre financiero mediante ayudas dirigidas, ya sea a la cuota inicial o a la cuota mensual del crédito hipotecario, dependiendo de las características y objetivos de cada modalidad.
De acuerdo con las cifras más recientes, se han asignado más de 463 mil millones de pesos en subsidios, avanzando hacia la meta planteada inicialmente por la administración distrital, que contemplaba la entrega de 63.000 subsidios durante el periodo de gobierno.
Los principales resultados evidencian que, en Bogotá, el 76,7% de los hogares beneficiarios del programa se concentra en un rango de ingresos entre 0 y 2 SMMLV. Esta distribución es consistente con los criterios de focalización del programa, dado que el límite máximo de ingresos por hogar establecido en la mayoría de los subsidios que lo componen corresponde a 4 SMMLV ($7.003.612 en 2026), lo que evidencia una orientación efectiva hacia hogares de menores ingresos y con mayores restricciones de acceso a vivienda formal.
En cuanto a la composición por edad, el 75,5% de los beneficiarios de algún subsidio del programa Mi Casa en Bogotá se concentró entre los 18 y 39 años, particularmente en los rangos de 18 a 29 años (35,6%) y de 30 a 39 años (39,9%). Estos resultados sugieren que el programa está generando un mayor impacto en hogares jóvenes especialmente en aquellos que se encuentran en proceso de adquisición de su primera vivienda. De igual forma, se destaca una mayor participación de mujeres beneficiarias, quienes representan el 64,4% del total, frente al 35,6% correspondiente a hombres y una proporción de 0,03% asociada a otras identidades de género.
Adicionalmente, y dada la disponibilidad de información únicamente para el programa Oferta Preferente, los resultados relacionados con escolaridad y condición laboral complementan la caracterización sociodemográfica de los hogares beneficiarios. En términos educativos, la mayor proporción corresponde a hogares cuyo jefe de hogar cuenta con nivel de bachillerato (31,1%), seguido por formación técnica o tecnológica (21,0%), educación profesional (12,7%), otras categorías (10,3%) (25,3% no cuenta con información). En cuanto a la condición laboral, predominan los hogares con empleo formal (38,3%), seguidos por trabajadores independientes (7,6%), otro tipo de ocupación (4,8%) y pensionados (2,0%). Para el restante 47,3% de hogares no se cuenta con información.
Demanda habitacional y financiación
La distribución de los hogares beneficiarios evidencia una marcada focalización hacia la vivienda de interés social (VIS/VIP). En particular, el 69,0% de los subsidios se concentró en viviendas VIS (más de 90 y hasta 150 SMMLV), mientras que el 31,0% restante correspondió a viviendas VIP (menos de 90 SMMLV). Estos resultados sugieren que el programa ha logrado atender de manera prioritaria las restricciones de asequibilidad presentes en el mercado formal de vivienda, ampliando su alcance desde hogares en condición de mayor vulnerabilidad hasta segmentos de ingresos medios bajos. En este contexto, la asignación de subsidios refleja una segmentación consistente entre la capacidad de pago de los hogares y el tipo de solución habitacional adquirida.
La mayoría de los hogares que acceden a vivienda de interés prioritario (VIP) pertenecen a segmentos de menores ingresos, mientras que aquellos que adquieren vivienda de interés social (VIS) registran niveles de ingreso relativamente más altos. Este comportamiento refleja una correspondencia entre la capacidad de pago de los hogares y el valor de la solución habitacional adquirida.
Adicionalmente, resulta relevante analizar la distribución del monto asignado a los hogares beneficiarios, con el fin de dimensionar el alcance del apoyo otorgado para facilitar el cierre financiero en la adquisición de vivienda. En particular, el 71,2% de los hogares recibió subsidios entre 10 y 20 SMMLV, mientras que un 22,6% accedió a subsidios entre 20 y 30 SMMLV. Por su parte, el 5,1% obtuvo asignaciones superiores a 30 SMMLV y apenas el 1,1% recibió subsidios inferiores a 10 SMMLV. Estos resultados evidencian que los programas han priorizado una estrategia de cobertura amplia, concentrando los recursos en subsidios de monto intermedio que permiten beneficiar a un mayor número de hogares y ampliar el alcance de la política de acceso a vivienda formal.
El programa Mi Casa en Bogotá se ha consolidado como una estrategia orientada a facilitar el acceso a vivienda de los hogares que enfrentan mayores dificultades para alcanzar el cierre financiero en la adquisición de vivienda nueva. Con corte a abril de 2026, el programa había beneficiado a cerca de 27 mil hogares interesados en adquirir vivienda de interés social en la ciudad, consolidándose como uno de los principales instrumentos distritales de apoyo a la demanda habitacional. A partir de la información disponible es posible destacar los siguientes resultados:
Los subsidios asignados se concentran principalmente en hogares con ingresos iguales o inferiores a 2 SMMLV (76,7%), lo que evidencia una focalización efectiva hacia los segmentos poblacionales con mayores restricciones de acceso al mercado formal de vivienda.
Los programas han beneficiado mayoritariamente a hogares jóvenes menores de 40 años (75,5%), reflejando una orientación hacia etapas tempranas de consolidación patrimonial.
Los programas han concentrado la asignación de subsidios principalmente en mujeres, quienes representan el 64,4% del total de hogares beneficiarios, evidenciando una participación predominante femenina en el acceso a estos instrumentos de apoyo para la adquisición de vivienda.
Las localidades de Bosa, Fontibón, Usme, Suba y San Cristóbal concentran la mayor recepción de hogares beneficiarios comportamiento que coincide con las zonas de mayor oferta VIS y VIP en la ciudad.
Se evidencia una evolución favorable en la calidad urbana de los sectores donde se desarrollan los proyectos cuyos hogares han sido beneficiarios de estos programas, reflejada en una mejora progresiva del Índice de Revitalización Urbana (IRU) en las áreas analizadas.
Si bien el programa ha generado resultados positivos en términos de acceso a vivienda formal, persiste la necesidad de fortalecer este tipo de instrumentos y promover políticas que amplíen la oferta de vivienda VIS y VIP en zonas cercanas a los principales centros de actividad económica y empleo. Esto permitiría avanzar hacia una ciudad más integrada, con mejores condiciones de accesibilidad y mayores oportunidades urbanas para los hogares beneficiarios.
