La decisión del Gobierno de Estados Unidos de elevar al 12,5 % el arancel para las flores colombianas se suma a una coyuntura especialmente desafiante para el sector, marcada por la revaluación del peso, el incremento de los costos laborales, de los insumos y de la logística internacional.
La medida hace parte de la decisión adoptada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), en el marco de una investigación bajo la Sección 301 relacionada con la adopción y aplicación de medidas para impedir el ingreso de mercancías producidas mediante trabajo forzoso en las cadenas globales de suministro.
Como resultado de la investigación, Estados Unidos estableció diferentes tratamientos arancelarios para un grupo de países investigados, entre ellos Colombia. Es importante aclarar que esta decisión no está cuestionando las prácticas de producción de Colombia ni de las empresas floricultoras colombianas, sino a la ausencia de medidas adoptadas por el país para impedir el ingreso de materias primas e insumos importados que pudieran estar asociados con este tipo de prácticas, señaló la presidenta de Asocolflores, Laura Valdivieso.
La medida también modifica las condiciones de competencia a nivel internacional. Mientras Colombia deberá asumir un arancel del 12,5 %, Ecuador enfrentará un arancel cercana al 6,8 % para sus flores, como resultado de la combinación de los compromisos adquiridos mediante un Acuerdo de Comercio Recíproco con Estados Unidos y la aplicación del arancel de Nación más Favorecida.
La floricultura colombiana es el segundo renglón de exportación no minero-energético del país y uno de los principales símbolos de la relación comercial entre Colombia y Estados Unidos. La actividad genera cerca de 240.000 empleos formales en Colombia y alrededor de 220.000 empleos en la cadena de distribución estadounidense. Dado que cerca del 80 % de las exportaciones colombianas de flores tienen como destino ese mercado, el nuevo arancel incrementa los costos de acceso y reduce la competitividad de una actividad que durante décadas ha consolidado altos estándares de calidad, sostenibilidad y cumplimiento.
Frente a esta coyuntura, Asocolflores continuará trabajando de manera articulada con el Gobierno Nacional para fortalecer la diplomacia comercial y avanzar en las gestiones que permitan preservar la competitividad del sector y las condiciones de acceso al mercado estadounidense. La prioridad es proteger el empleo formal rural, mantener la confianza construida durante décadas con los compradores internacionales y defender una relación comercial que ha generado beneficios económicos y sociales tanto para Colombia como para Estados Unidos.
