El nuevo Boletín de XM lanza una advertencia importante: Colombia llegará al próximo fenómeno de El Niño con menos capacidad de respuesta que en años anteriores. ¿Qué significa eso? Que, si no se toman medidas desde ahora, el riesgo de tener dificultades para atender el consumo de energía aumenta, advirtió la presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez.
Esto significa que Colombia ha perdido su confiabilidad, y el «colchón» con el que normalmente operaba el sistema hoy ya no existe. Si se presenta un verano fuerte, tal y como se proyecta, tendremos muy poco margen de maniobra para enfrentarlo.
¿Por qué preocupa? Porque XM advierte que hay más del 95% de probabilidad de que se presente el fenómeno de El Niño y un 63% de probabilidad de que sea muy fuerte. Y ese escenario llega justo cuando el país está consumiendo más energía que nunca y se están presentando menos lluvias de las esperadas.
Hay otro dato que no podemos pasar por alto. Entre abril y junio, XM tuvo que impartir 165 instrucciones para desconectar carga debido a limitaciones de la red eléctrica principalmente por un aumento del consumo. No fueron apagones nacionales, pero sí una señal de que la infraestructura ya está llegando a sus límites en algunos momentos y lugares.
A esto se llegó, principalmente, porque el consumo de energía ha crecido más rápido que la construcción de nuevas plantas y nuevas redes eléctricas. De la energía que se espera que ingrese al sistema este año, solo ha entrado alrededor del 7%. Además, cerca del 60% de los proyectos de transmisión presentan retrasos. Es como si cada año hubiera más carros, pero las nuevas carreteras nunca se terminaran de construir.
En este escenario, las plantas térmicas serán fundamentales. El propio XM concluye que, durante el verano, Colombia necesitará que operen prácticamente a toda su capacidad durante varios meses para compensar la menor generación de las hidroeléctricas.
Pero las plantas térmicas necesitan gas, carbón y otros combustibles para generar electricidad. Por eso los problemas financieros del sector dejan de ser un asunto exclusivo de las empresas. Si no hay recursos para comprar esos combustibles cuando se necesiten, aumenta el riesgo de que el país tenga dificultades para atender toda la demanda de energía.
Todavía estamos a tiempo de actuar. La prioridad debe ser garantizar que las plantas térmicas puedan operar cuando el país las necesite, pagar las deudas que hoy afectan al sector —incluidas las derivadas de Air-e intervenida y garantizar el pago de subsidios a tiempo—, asegurar el abastecimiento de combustibles y conservar suficiente agua en los embalses para enfrentar los meses más difíciles.
Al mismo tiempo, el país debe destrabar los proyectos de generación y transmisión que siguen presentando retos en su desarrollo, eliminar los obstáculos que frenan su construcción, fortalecer los programas de ahorro de energía e incentivar que los grandes consumidores reduzcan voluntariamente su consumo en los momentos de mayor demanda.
El mensaje del Boletín 349 de XM no es que un apagón sea inevitable. El mensaje es otro: todavía estamos a tiempo de reducir el riesgo, pero ese tiempo se está agotando. Las decisiones que se tomen en las próximas semanas serán determinantes para que Colombia pueda superar el próximo fenómeno de El Niño sin llegar a un racionamiento.
