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Sigue el rechazo al nuevo cobro en Buenaventura que incrementaría los costos del comercio exterior colombiano

Por Economista Colombia • • 6 min de lectura
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El Decreto expedido por la Alcaldía de Buenaventura que establece el cobro de $4.235 por tonelada de carga transportada, con actualización anual conforme al IPC,ha despertado el rechazo de diferentes sectores, tanto del gobierno como del sector privado.

Desde el presidente Abelardo de la Espriella, como el Ministerio de Transporte han expuesto lo inconveniente de la medida para el comercio exterior del país.

La cartera de transporte no comparte el nuevo cargo ya que eleva el coste de la carga, las operaciones y afecta la competitividad. De acuerdo con el ministerio, más del 44% del comercio exterior pasa por este puerto. Buenaventura necesita empleos, inversión y desarrollo, no más barreras, dijo.

Por el lado del sector privado gremios como la Andi, la Federación Nacional de Cafeteros y Asocaña también han rechazado la medida.

La Andi señaló que esta medida representa un costo adicional para la cadena logística y el comercio exterior colombiano, en un momento en el que el país necesita avanzar en la reducción de los costos de transporte y fortalecer su competitividad.

De acuerdo con las cifras del Registro Nacional de Despachos de Carga (RNDC) del Ministerio de Transporte, en Buenaventura se registran aproximadamente 1.850 vehículos diarios y 55.500 operaciones mensuales de transporte de carga. Con la nueva tarifa, un tractocamión que movilice 30 toneladas tendría un costo adicional de $127.050 por operación. Bajo un escenario de 55.500 operaciones mensuales de 30 toneladas cada una, la medida podría representar sobrecostos superiores a $7.000 millones mensuales y $84.000 millones anuales, con efectos sobre los transportadores, generadores de carga, importadores, exportadores y demás actores de la cadena logística.

La preocupación es especialmente relevante si se considera la importancia estratégica de Buenaventura para la seguridad alimentaria del país y el comercio exterior colombiano. A través del puerto de Buenaventura se importa el 50% del trigo y el 32 % del maíz y la soya, que se usan para la producción de alimentos derivados del trigo (pan, pastas y galletas) y la producción de la proteína animal (pollo, carne, cerdo y pescado); así mismo el 54% de las importaciones de materia prima para los fertilizantes se recibe por este puerto.

De acuerdo con el Reporte Logístico de la Cámara de Comercio de Cali, en 2025 esta zona portuaria concentró cerca del 40 % de la carga marítima de comercio exterior no minero-energética y el 50,5 % del comercio exterior contenerizado del país. Estas cifras evidencian su papel fundamental en el abastecimiento nacional, la actividad productiva y la conexión de Colombia con los mercados internacionales.

La Andi reconoce la necesidad de fortalecer la infraestructura vial y mejorar las condiciones de movilidad de Buenaventura. Sin embargo, considera fundamental que las medidas adoptadas para atender estos desafíos cuenten con un sólido sustento técnico, evalúen integralmente sus impactos económicos y eviten trasladar nuevas cargas a una actividad estratégica para la competitividad nacional.

El gremio hizo un llamado a las autoridades distritales y nacionales para revisar la medida y abrir un espacio de diálogo técnico con los actores de la cadena logística, que permita evaluar la justificación y proporcionalidad del cobro, así como identificar alternativas para financiar y mejorar la infraestructura vial de Buenaventura, sin generar nuevos sobrecostos para el comercio exterior colombiano.

Colombia necesita mejores accesos viales, menores costos logísticos y condiciones que impulsen su competitividad. Los desafíos de infraestructura y movilidad de Buenaventura deben resolverse con soluciones que faciliten el comercio exterior, no con nuevos cobros que encarezcan las importaciones, las exportaciones y el abastecimiento nacional.

Por su parte, la Federación Nacional de Cafeteros también manifestó su preocupación y desacuerdo con la norma y señaló que la medida tiene incidencia sobre la actividad exportadora de café, debido a la participación que tiene Buenaventura en la salida del producto hacia los mercados internacionales. El 60,2% de las exportaciones de café en lo corrido de 2026 se han realizado a través de los terminales portuarios de Buenaventura.

Por ello, el nuevo cobro representa una presión sobre los costos asociados a la exportación del café colombiano. «Esta medida impone presión a los costos de exportación de nuestro producto», señaló la Federación Nacional de Cafeteros.

La entidad reconoció que el fortalecimiento de la infraestructura vial y las mejoras en la movilidad de Buenaventura son asuntos relevantes para la operación del distrito. Sin embargo, manifestó que el mecanismo establecido mediante el decreto incorpora un costo adicional para las actividades vinculadas con el comercio exterior que utilizan el puerto.

Señaló que el impacto de la medida debe analizarse teniendo en cuenta la participación que tiene el puerto de Buenaventura en las exportaciones cafeteras. Para la Federación, la importancia de este corredor para la salida del café hace necesario revisar las condiciones bajo las cuales se aplicará el cobro.

Entre tanto, desde Asocaña se indicó que este cobro se suma a los sobrecostos por congestiones, bloqueos y cierres viales, y resta competitividad al puerto y a los sectores exportadores que generan empleo e ingresos para miles de familias del suroccidente.

Buenaventura es la principal salida del azúcar colombiana hacia los mercados internacionales. Tan solo en 2025 el sector exportó 624 mil toneladas de azúcar a más de 60 destinos, lo cual representa el 51% de las exportaciones totales del Valle del Cauca y el Cauca, conjuntamente.

Por eso, desde el gremio se solicitó a la Alcaldía de Buenaventura suspender la aplicación de la medida y abrir espacios de diálogo que permitan evaluar el impacto de la medida y buscar alternativas a la problemática que enfrenta la ciudad, sin afectar la competitividad del puerto y de los sectores productivos agroexportadores.

“Desde la agroindustria de la caña consideramos necesario buscar alternativas que contribuyan al desarrollo del Distrito, al fortalecimiento de su infraestructura y de su movilidad, sin ir en detrimento de su competitividad”, expresó la presidenta de Asocaña, Claudia Calero.

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