El ministerio de Comercio, Industria y Turismo publicó un proyecto de decreto según el cual busca atraer inversión extranjera para fomentar el ensamble de vehículos electrificados en Colombia.
Al respecto, Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de la Asociación Gremial de Concesionarios de automotores dice que: “todo aquello que traiga beneficios a la industria y al negocio automotor es de celebrar. Esperemos que el nuevo gobierno garantice la seguridad jurídica que estimule la inversión para que tengamos tasas más altas de crecimiento”.
Quijano señala que, si bien al proyecto de decreto todavía le hace falta mucho trayecto normativo para que el capital extranjero se vea interesado en invertir, es de destacar que sea específico para ensamble de vehículos electrificados.
La decisión incluye híbridos eléctricos enchufables (PHEV), de vehículos híbridos de autonomía extendida (E-REV), de vehículos eléctricos de batería (BEV) y de vehículos híbridos completos (FHEV), al tiempo que se excluyen los híbridos ligeros (MHEV).
Además, si bien exime de aranceles al inversionista, se trata de ensambles SKD (Semi Knock Down, ligeramente desarmados) cuyos porcentajes de integración serían de hasta 8% en 2030.
Esto son partes de baja tecnología como accesorios del techo interior y parasoles, paneles decorativos de tablero de instrumentos y tablero auxiliar, conjunto del limpiaparabrisas, conjunto de panel de protección inferior, conjunto de la guantera, caja de herramientas y componentes asociados, cubierta superior e inferior del compartimiento del motor, respaldo y cojín del asiento trasero, tapas de ventilación interior y, muy importante, mano de obra nacional: 70%.
Cabe recordar que el ensamble actual en Colombia es del tipo CKD (Complete Knock Down, de vehículos completamente desarmados), el cual supone un mínimo de integración local de autopartes del 35% y la mano de obra.
Para hacer más atractivas la condiciones a las multinacionales, vale la pena seguir el ejemplo de otros países en los que se contempló la exención de impuesto de renta y demás gravámenes que en el mundo atraen la inversión.
Además, al parecer no atiende la realidad de los polos de desarrollo y producción actuales en Latinoamérica como México, Brasil y Argentina, países en los que se integra entre el 75 y el 85 por ciento de piezas locales gracias a una muy desarrollada cadena de proveedores.
Lo que no debe volver a ocurrir
En el pasado el país cometió varios errores que dieron como resultado el subdesarrollo del mercado con medidas como la protección arancelaria absoluta y no del segmento del vehículo ensamblado.
Además, se construyó todo un esquema de barreras técnicas y paraarancelarias de acceso al mercado, que limitaron al consumidor la posibilidad de adquirir vehículo.
Por último, al parecer el proyecto de decreto tiene una visión de abastecimiento del mercado interno al no fomentar la localización de las nuevas plantas en las costas para así favorecer la exportación.
