El consumo de leche en Colombia enfrenta varios retos. En los últimos años el consumo per cápita de leche líquida ha mostrado una tendencia a la baja y pasó de cerca de 142 litros por persona al año en 2016 a alrededor de 132 litros en 2023, de acuerdo con cifras del sector lácteo y estadísticas oficiales.
Al mismo tiempo, el desperdicio de alimentos sigue siendo un desafío importante. En el caso de los lácteos, cerca de una cuarta parte de los productos disponibles para consumo termina desperdiciándose, lo que refleja cómo pequeñas pérdidas acumuladas a lo largo de la cadena también se producen dentro de los hogares.
Aunque pueda parecer un detalle menor, la forma en que se sirve la leche también influye en la experiencia cotidiana. De acuerdo con estudios de mercado realizados por Alquería, una queja recurrente entre quienes consumen leche en caja es que parte del producto queda atrapada dentro del envase o que servirla puede terminar en pequeños regueros.
A partir de estas observaciones, Alquería desarrolló una nueva presentación de leche en caja diseñada para mejorar la experiencia al momento de servir. El nuevo envase incorpora un nuevo diseño junto con una tapa inclinada que facilita el servido, reduce salpicaduras y permite que el líquido fluya con mayor facilidad, de modo que el consumidor pueda aprovechar prácticamente toda la leche del envase y disfrutarla hasta la última gota.
“En Alquería nos mueven las causas. Una de ellas es nutrir un mejor mañana, entendiendo que nuestra responsabilidad no es solo producir alimentos, sino también mejorar la vida cotidiana de las personas. Escuchamos a muchos consumidores que nos decían que servir leche podía terminar en regueros o que parte del producto se quedaba dentro del envase. Por eso desarrollamos un diseño que permite aprovechar hasta la última gota”, explicó Melissa Andrea Moreno, Gerente Categoría Leches de Alquería.
La nueva presentación de leche en caja ya comenzó a llegar a supermercados y otros puntos de venta del país.
Cinco beneficios cotidianos del nuevo diseño
Permite aprovechar mejor la leche y reducir desperdicios Cuando parte del producto queda atrapada dentro del envase, muchas personas terminan inclinándolo o agitándolo para sacar las últimas gotas. El nuevo diseño busca mejorar el flujo del líquido para que el contenido pueda aprovecharse mejor y disfrutarse hasta la última gota.
Hace más fácil manipular el envase La forma en que se sostiene y se inclina una caja influye directamente en la comodidad al servir. El nuevo diseño busca ofrecer mayor control al momento de manipular el envase.
Reduce los regueros al momento de servir El diseño de la tapa permite orientar mejor el flujo del líquido hacia el vaso o el recipiente, disminuyendo las pequeñas salpicaduras que suelen aparecer al servir.
Permite un flujo más controlado del líquido La inclinación de la abertura busca que el chorro salga de forma más estable y continua, evitando cambios bruscos en el flujo que pueden provocar derrames.
Hace que servir la leche sea más cómodo y rápido en el día a día. Acciones cotidianas como preparar un vaso de leche, el café de la mañana o el desayuno pueden volverse más simples cuando el envase facilita el servido y reduce los pequeños inconvenientes del uso diario.
