En Colombia, hablar de microempresa es hablar de millones de familias que todos los días trabajan, generan empleo, dinamizan los territorios y sostienen gran parte de la economía nacional. Hoy, este sector representa el 95 % del tejido empresarial del país y genera más del 60 % del empleo, consolidándose como uno de los principales motores de desarrollo y cohesión social.
En el marco del conversatorio realizado entre Interactuar y Asomicrofinanzas sobre democracia y desarrollo de la microempresa, ambas organizaciones hicieron un llamado a reconocer el papel estratégico de los pequeños negocios en la construcción de un país más incluyente, productivo y con mayores oportunidades para todos.
Las cifras reflejan la dimensión y el impacto de este sector. Según datos de la Encuesta Empresa Micro Antioquia 2025, durante el primer semestre de 2025 el 99,7 % de las nuevas empresas creadas en Colombia fueron microempresas: 173.450 de un total de 173.907. En Antioquia, representan el 89 % del tejido empresarial. A nivel nacional, existen cerca de 1,7 millones de unidades formalmente registradas y alrededor de 9,5 millones de micronegocios activos en los territorios. Además, el 57,3 % de los empresarios acompañados son mujeres, con una edad promedio de 47 años, que sostienen sus hogares a través de su iniciativa y trabajo diario.
Al mismo tiempo, estas cifras evidencian los desafíos estructurales que enfrenta el sector. El 57 % reporta ventas mensuales inferiores a tres millones de pesos y el 59 % no se asigna un salario fijo. El 90,2 % opera en la informalidad y el 82,6 % no cotiza a seguridad social, no por falta de interés, sino porque los costos del sistema siguen siendo difíciles de asumir para muchos pequeños negocios. A esto se suma que, cuando el acceso al crédito formal no es posible, miles de empresarios terminan expuestos a mecanismos informales de financiación como el “gota a gota”. Actualmente, el 91 % de quienes solicitan crédito en el país pertenecen a este segmento.
Uno de los empresarios invitados al conversatorio, Julián Zapata, CEO de Supralab SAS, compartió cómo las microempresas enfrentan diariamente retos relacionados con el acceso a financiación, la informalidad, las cargas regulatorias y las dificultades para crecer en igualdad de condiciones. Desde su experiencia, insistió en la necesidad de construir políticas públicas más cercanas a la realidad empresarial del país y de reconocer que detrás de cada pequeño negocio hay familias, empleo y proyectos de vida.
En ese sentido, ambas entidades insistieron en la necesidad de avanzar hacia políticas públicas diferenciales que comprendan la realidad de las microempresas y les permitan crecer de manera sostenible:
Diseñar marcos regulatorios acordes con las capacidades y necesidades de las microempresas.
Impulsar incentivos reales para la formalización, entendiendo que formalizarse debe traducirse en acceso a oportunidades, mercados y crecimiento.
Facilitar el acceso a crédito acompañado de asistencia técnica, transformación digital y formación gerencial.
Promover compras públicas incluyentes que permitan que más microempresas participen como proveedoras del Estado.
Fortalecer el desarrollo económico desde los territorios, reconociendo las particularidades y potencialidades de cada región.
Generar condiciones que reduzcan la informalidad y permitan que más empresarios accedan a seguridad social y estabilidad económica.
El mensaje central del encuentro fue claro: fortalecer a la microempresa también es fortalecer la democracia. Cuando los empresarios participan, se informan y hacen escuchar su voz, contribuyen activamente a la construcción de un país con instituciones más cercanas, decisiones más representativas y mayores oportunidades para todos los territorios.
De cara a la próxima jornada electoral, Interactuar y Asomicrofinanzas hicieron una invitación a ciudadanos, emprendedores y empresarios a ejercer su derecho al voto de manera consciente e informada, entendiendo que las decisiones públicas impactan directamente el desarrollo económico, el empleo y las oportunidades de millones de familias colombianas.
Colombia necesita seguir construyendo puentes entre el sector público, el sector privado y los territorios para generar condiciones que permitan que la microempresa crezca, se fortalezca y continúe siendo una fuerza transformadora para el desarrollo del país.
