El inicio de transferencias inmediatas entre entidades financieras a través de llaves y códigos QR del sistema Bre-B por parte del Banco de la República, marca un después en la historia de los pagos digitales en Colombia. Esta puesta en marcha que arranca el 22 de septiembre marca la verdadera democratización en la forma de pagar y recibir dinero, beneficiando tanto a grandes empresas como a pequeños comercios y trabajadores independientes en todo el país.
De acuerdo con cifras recientes del propio Banco de la República, en Colombia el 98 % del tejido empresarial está conformado por MiPymes, y más del 70 % de ellas aún depende en gran medida del efectivo. La masificación de un sistema como Bre-B puede representar un punto de inflexión en la formalización y digitalización del sector, reduciendo costos, aumentando la seguridad y acelerando la dinámica de negocio de millones de emprendedores.
El verdadero reto, sin embargo, no está en el acceso a la herramienta, sino en cómo convertirla en un motor de competitividad. Aquí es donde las fintech entran a sumar: al integrar los pagos inmediatos con soluciones de liquidez, analítica de datos y productos financieros flexibles, pueden transformar cada transacción en una oportunidad para impulsar el crecimiento de los negocios. Desde la tienda de barrio hasta los emprendimientos digitales, la complementariedad entre Bre-B y las plataformas financieras tecnológicas será decisiva para que los beneficios se traduzcan en impacto tangible.
“Bre-B representa una infraestructura que nivela el terreno para todos: grandes, medianos y pequeños. Nuestra visión es que las fintech aprovechemos esta base para crear soluciones que vayan más allá del pago inmediato, conectando a los negocios con capital de trabajo, servicios a la medida y educación financiera que les permitan crecer de manera sostenible”, afirmó Nicolás Villa, CEO de Platam.
De hecho, un estudio de la ANDI revela que más del 60 % de las MiPymes en Colombia identifica la falta de acceso ágil a crédito como su principal limitación para crecer. En este contexto, plataformas como Platam encuentran en Bre-B un catalizador para diseñar servicios más integrales, capaces de transformar la rapidez en pagos en oportunidades reales de financiamiento, inversión y expansión.
“Hablar de pagos inmediatos es apenas el comienzo. El verdadero salto está en cómo logramos que esas transacciones sean el punto de partida para construir inclusión financiera, reducir la brecha de acceso al crédito y darle a los negocios la flexibilidad que el mercado exige hoy”, agregó Villa.
En conclusión, la llegada de Bre-B plantea una oportunidad única: articular esfuerzos entre la banca central, los comercios y las fintech para que la digitalización no se quede en una innovación técnica, sino que se convierta en una herramienta efectiva de democratización financiera. Platam reafirma su compromiso de liderar este debate y contribuir con soluciones que permitan que cada MiPyme colombiana, sin importar su tamaño, aproveche al máximo esta transformación.
