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Así se comportará el dólar esta semana

Por Economista Colombia 9 min de lectura
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(Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66).- La semana pasada estuvo marcada por la persistencia del conflicto geopolítico en Medio Oriente como principal driver de los mercados financieros globales, en un contexto donde las expectativas de desescalada se diluyeron rápidamente tras el fracaso de las negociaciones diplomáticas y la extensión del plazo de pausa de ataques a infraestructura energética en la región. El conflicto entró en su quinta semana sin señales claras de resolución, manteniendo las disrupciones en el tránsito de petroleros por el Estrecho de Ormuz y sosteniendo los precios del petróleo en niveles elevados. El WTI cerró la semana en torno a los USD 100 por barril y el Brent se mantuvo levemente por encima en torno a los USD 105, consolidando el shock energético como el factor dominante en la dinámica de precios y expectativas de política monetaria.

En el frente de datos macroeconómicos, la semana fue relativamente liviana en comparación con la anterior. Los PMI preliminares de marzo en Estados Unidos se mantuvieron ambos en zona de expansión, por encima de 50, aunque el de servicios se ubicó por debajo de las expectativas del mercado. Las nuevas peticiones de subsidio por desempleo resultaron levemente mejor de lo esperado, en un contexto donde el mercado laboral continúa mostrando señales consecutivas de enfriamiento, con las nóminas no agrícolas registrando dos meses negativos en los últimos cuatro y revisiones sistemáticas a la baja en los datos previos. Sin embargo, el dato más relevante para los mercados fue la creciente percepción de que la Fed podría no solo mantener las tasas sin cambios durante todo 2026, sino incluso contemplar un alza hacia fin de año, escenario que los futuros de fondos federales comenzaron a asignar una probabilidad cercana al 50 %.

El dólar se fortaleció moderadamente durante la semana, con el DXY cerrando en torno a los 100 puntos, registrando un avance semanal cercano al +0,40 % impulsado por tres sesiones consecutivas de ganancias. La demanda de refugio, las tasas reales más altas y la postura cautelosa de la Fed siguieron apoyando al billete verde. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años subieron hasta 4,42 %, alcanzando nuevos máximos del ciclo y reflejando el repricing agresivo de la trayectoria de política monetaria. El VIX repuntó significativamente hasta 26,8, reflejando un nivel de estrés elevado en los mercados de renta variable, con el S&P 500 cayendo en la última sesión y entrando en territorio de corrección.

En commodities, el oro logró estabilizarse tras el sell-off masivo de las semanas anteriores, cerrando la semana prácticamente sin cambios en torno a USD 4.493. Los flujos de refugio comenzaron a regresar hacia el metal precioso ante la profundización de la caída en renta variable y la percepción de que el conflicto en Medio Oriente podría prolongarse más de lo esperado. El cobre logró recuperar parcialmente terreno, cerrando cerca de USD 5,51 por libra, rebotando desde los mínimos de la semana anterior aunque aún afectado por los temores de desaceleración global derivados del shock energético.

En Colombia, el USD/COP retrocedió hacia $3.680, beneficiado por los elevados precios del petróleo que continúan favoreciendo la balanza comercial colombiana, aunque la aversión al riesgo global sigue limitando el potencial de apreciación del peso colombiano.

Perspectivas a Corto Plazo

A pesar de la fortaleza reciente del dólar y el repunte de las tasas de interés, mantenemos nuestra visión de un dólar estructuralmente más débil en el mediano plazo, aunque reconocemos que el conflicto en Medio Oriente ha extendido el desvío transitorio respecto a esta tendencia. La liquidez global sigue siendo el factor central que explica el comportamiento del dólar, pero el shock energético y el consecuente reajuste de expectativas de tasas han generado condiciones que sostienen al billete verde mientras persista la incertidumbre geopolítica. La cadena macro sigue operando con claridad: tasas más altas en EE.UU. fortalecen al dólar, presionan a los commodities a la baja y generan depreciación en monedas emergentes.

La variable clave para las próximas semanas continúa siendo la evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre los precios del petróleo. La extensión del plazo de pausa en los ataques a infraestructura energética a diez días genera un período de incertidumbre donde el mercado intenta anticipar si esta ventana se traduce en negociaciones efectivas o en una preparación para una escalada mayor. Si se materializa una desescalada, el premio geopolítico del dólar podría disiparse rápidamente; por el contrario, una prolongación mantendría la presión inflacionaria y alejaría aún más los recortes de tasas de la Fed.

Para las monedas latinoamericanas, la situación sigue siendo compleja. El peso colombiano muestra mayor resiliencia relativa, apoyado por los elevados precios del petróleo que favorecen su balanza comercial, pero la aversión al riesgo global y el dólar fuerte limitan su capacidad de apreciación. En ambos casos, la resolución del conflicto en Medio Oriente será determinante para definir la dirección de la moneda.

Barómetro de tasas de interés

El Barómetro de Tasas de la Fed muestra un endurecimiento adicional de las expectativas del mercado tras la prolongación del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre los precios del petróleo. El CME FedWatch asigna actualmente una probabilidad cercana al 95 % de mantención de tasas en el rango 3,50 % – 3,75 % para la reunión del 29 de abril, con apenas un 5 % de probabilidad de un recorte. Más relevante aún, la probabilidad de un alza de tasas hacia diciembre ha aumentado hasta aproximadamente el 50 %, un giro drástico que refleja la magnitud del shock energético sobre las expectativas inflacionarias.

Calendario Económico – Semana Pasada (24 – 28 de marzo)

Estados Unidos:
La semana tuvo una agenda macro relativamente liviana en comparación con la anterior. Los PMI preliminares de marzo se mantuvieron ambos en zona de expansión, por encima de 50, aunque el de servicios se ubicó por debajo de las expectativas del mercado. Las nuevas peticiones de subsidio por desempleo resultaron levemente mejor de lo esperado, aunque el mercado laboral continúa mostrando señales consecutivas de enfriamiento en los últimos meses. La atención del mercado estuvo concentrada en la evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre los precios del petróleo y las expectativas de política monetaria.

Colombia:
No se publicaron datos macroeconómicos relevantes durante la semana. La atención del mercado estuvo volcada hacia los factores externos, particularmente el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios del crudo.

Esta Semana (30 de marzo – 4 de abril)

Estados Unidos:

La agenda macro de esta semana es significativamente más cargada y podría ser determinante para la dirección de los mercados. Los datos más relevantes serán las nóminas no agrícolas, la tasa de desempleo y los ingresos medios por hora correspondientes a marzo, que permitirán evaluar la fortaleza del mercado laboral en un contexto de shock energético. Adicionalmente, se publicarán las vacantes laborales JOLTS de febrero, las ventas minoristas de febrero, el ISM manufacturero de marzo y las nuevas peticiones de subsidio por desempleo. Estos datos serán clave para validar o cuestionar las expectativas actuales del mercado respecto a la trayectoria de tasas de la Fed.

Colombia

El evento principal de la semana será la decisión de tasa de interés del Banco de la República el martes, dato de alta relevancia en un contexto donde el banco central subió tasas en 100 puntos base en enero hasta 10,25 % y los analistas anticipan un posible nuevo ajuste ante la persistencia de presiones inflacionarias.

Perspectiva y escenarios para esta semana: 

“En síntesis, el dólar enfrenta una semana donde confluyen dos fuerzas principales: la evolución del conflicto en Medio Oriente y los datos de empleo en Estados Unidos. La dinámica es clara: mientras persista la incertidumbre geopolítica y los precios del petróleo se mantengan elevados, las expectativas de inflación seguirán al alza, la Fed mantendrá su postura cautelosa y el dólar conservará su prima de refugio. Sin embargo, los datos de empleo del viernes podrían actuar como catalizador en cualquier dirección, redefiniendo las expectativas de política monetaria para los próximos meses.

Escenario favorable para monedas emergentes (negativo para el dólar

Si se concretan avances diplomáticos que permitan una desescalada efectiva del conflicto en Medio Oriente, los precios del petróleo podrían corregir hacia la zona de USD 80–85 por barril en WTI. Paralelamente, si los datos de empleo muestran debilidad y la inflación se mantiene contenida, el mercado volvería a reforzar la expectativa de recortes de tasas durante el segundo semestre. Bajo este escenario, el dólar tendería a debilitarse, los commodities encontrarían soporte para un rebote y las monedas emergentes se beneficiarían del retorno del apetito por riesgo. El peso colombiano se fortalecería hacia niveles de $3.600–3.630.

Escenario desfavorable para monedas emergentes (favorable para el dólar)

Si el conflicto se intensifica o las negociaciones fracasan, y los datos de empleo sorprenden al alza reforzando la narrativa de inflación persistente, el petróleo podría escalar hacia USD 110–120 por barril, eliminando por completo las expectativas de recortes de tasas para 2026 y consolidando la posibilidad de un alza hacia fin de año. El dólar se fortalecería significativamente como activo de refugio, el VIX podría superar los 35 puntos y los commodities continuarían bajo presión. En ese caso, el peso colombiano enfrentaría presiones hacia $3.780–3.820, en un escenario donde la salida de capitales desde mercados emergentes se profundizaría”indica el experto de la fintech Global66.

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