A un año de su entrada en operación, el sistema de pagos inmediatos interoperable del país ya cuenta con más de 36 millones de usuarios y más de 1.700 millones de transacciones realizadas.
Bre-B, el sistema de pagos inmediatos interoperable de Colombia, cumple su primer año de operación y se consolida como una de las principales transformaciones recientes de la infraestructura financiera del país.
Este resultado es fruto de un esfuerzo que comenzó hace más de seis años y que tomó forma definitiva a partir de 2022, cuando el Banco de la República, en conjunto con la industria financiera y de pagos, lideró la construcción de los estándares, reglas comunes, desarrollos tecnológicos y mecanismos de coordinación necesarios para hacer realidad un sistema interoperable de pagos inmediatos de alcance nacional.
Durante estos primeros doce meses, los colombianos han realizado más de 1.700 millones de transacciones por un valor superior a 262 billones de pesos. El 62 % de las operaciones es inferior a 50.000 pesos, una señal de que el sistema se utiliza para pagos habituales entre personas y pequeños comercios. Actualmente, más de 36 millones de usuarios tienen al menos una Llave registrada y el sistema supera los 116 millones de Llaves registradas. El número de Llaves, usuarios y transacciones diarias ha crecido de manera sostenida. Estas cifras reflejan la rápida incorporación de Bre-B al ecosistema financiero del país y su uso cada vez más frecuente.
Según el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, “Este primer aniversario es un hito que nos llena de orgullo, porque en apenas un año Bre-B pasó de ser una nueva forma de hacer pagos a convertirse en parte de la cotidianidad de millones de colombianos. Hoy vemos cómo cada vez más personas encuentran en Bre-B una alternativa fácil, rápida y segura para enviar y recibir dinero, y cómo los pagos inmediatos están transformando la manera en que movemos la plata en Colombia”.
La rápida adopción observada durante el primer año refleja decisiones de diseño que privilegiaron la interoperabilidad, el aprovechamiento de capacidades ya existentes en la industria y una experiencia simple y homogénea para los usuarios. Asimismo, una proporción importante de las operaciones corresponde a montos bajos, lo que evidencia que Bre-B se está incorporando gradualmente en los pagos cotidianos de personas y empresas.
La transformación también ha sido institucional. Antes de Bre-B, cerca de 25 entidades participaban en esquemas de pagos inmediatos; hoy son 245 entidades conectadas, incluidas más de 172 cooperativas y seis sistemas de pago. Esta ampliación del acceso ha permitido que millones de colombianos, incluidos usuarios de zonas rurales e intermedias, accedan a servicios de pago modernos e interoperables.
Los resultados del primer año son positivos, pero también marcan el inicio de una nueva etapa para el ecosistema.
De acuerdo con Ana María Prieto, directora del Departamento de Sistemas de Pago del Banco de la República, «El desafío ahora es profundizar la interoperabilidad, fortalecer la resiliencia operativa, impulsar la escalabilidad y los nuevos casos de uso, y seguir creando condiciones para que la innovación ocurra sobre estándares comunes que beneficien a los usuarios«.
En esa dirección, el Banco de la República publicó recientemente, para comentarios, una propuesta regulatoria orientada a habilitar nuevos casos de uso, incorporar servicios superpuestos y de valor agregado, y facilitar la innovación, preservando una experiencia interoperable para todos los usuarios. También se precisa la posibilidad de innovar en pagos inmediatos en segmentos aún no regulados, por ejemplo, pagos empresariales superiores al monto máximo permitido en Bre-B de 1000 UVB.
Los avances alcanzados durante este primer año también han sido reconocidos internacionalmente. En 2026, el Banco de la República recibió el premio Central Banking Awards en la categoría Payments and Market Infrastructure Development – Retail y un Silver Stevie Award en los International Business Awards, reconocimientos que destacan el modelo de construcción colectiva que hizo posible Bre-B.
Bre-B cumple un año de operación con resultados que reflejan una rápida adopción por parte de usuarios y entidades. Más importante aún, Colombia cuenta hoy con una infraestructura interoperable sólida sobre la cual se podrá acelerar la modernización de los pagos en beneficio de ciudadanos, empresas, comercios y entidades públicas.
