El fenómeno de El Niño es inevitable, mitigar su impacto, es responsabilidad de todos. Por eso, Bancolombia presentó su nueva campaña enfocada en hacer pedagogía frente a un fenómeno climático que influye en aspectos cotidianos como el acceso al agua, el consumo de energía, los precios de alimentos y, en general, el bienestar de los hogares.
A través de contenidos dinámicos, la campaña mostrará cómo las decisiones del día a día impactan sobre los efectos de fenómenos climáticos extremos. Sensibilizar a las personas para que adopten hábitos de ahorro de manera preventiva y mitiguen posibles impactos en su calidad de vida y en su bolsillo, es parte clave de la campaña que estará representada por un personaje simbólico construido como un mapa térmico que busca ilustrar los efectos del fenómeno. Además, hará visible la forma en que El Niño afecta la vida cotidiana y las acciones que cada persona puede incorporar en su día a día para que el fenómeno de El Niño no cambie nuestra historia.
La iniciativa surge en un contexto en el que aumenta la probabilidad de que Colombia enfrente un fenómeno de El Niño de gran intensidad. De acuerdo con el informe de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercados de Bancolombia, el IDEAM estima una probabilidad superior al 90 % de que este fenómeno se presente entre octubre y diciembre de 2026, mientras que la actualización más reciente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) eleva esa estimación al 95 %
Para Bancolombia, este escenario refuerza la importancia de anticipar riesgos y fortalecer la capacidad de adaptación de las personas y los territorios. “El fenómeno de El Niño nos recuerda que la sostenibilidad es una realidad del presente y una herramienta para anticipar riesgos. Cuidar los recursos y adaptarnos a los desafíos climáticos protege el bienestar de las personas, la competitividad de las empresas y el desarrollo de los territorios. Con esta iniciativa buscamos acercar información que facilite decisiones responsables y fortalezca la capacidad de adaptación del país”, afirmó Alejandro Botero, vicepresidente corporativo de Bancolombia.
Lo que dicen los expertos
Más allá de sus efectos sobre las temperaturas y las lluvias, este tipo de eventos tiene implicaciones para la economía y la vida social del país. De cara al bolsillo de las personas, los expertos de Inveco señalan que un fenómeno de El Niño severo podría adicionar entre 0,7 y 1,9 puntos porcentuales a la inflación anual, principalmente por mayores costos asociados a alimentos y tarifas reguladas.
Para Bancolombia, además de entregar información técnica a distintos sectores productivos, existe el reto de conectar el conocimiento sobre los riesgos climáticos con decisiones económicas y financieras que fortalezcan la capacidad de adaptación de las personas y ayuden a mitigar presiones sobre su gasto.
Los mismos análisis indican que cerca del 82 % de la electricidad del país proviene de generación hidráulica en condiciones normales. Por eso, cuando disminuyen las lluvias aumenta la presión sobre los embalses y la necesidad de recurrir a fuentes de generación más costosas.
No obstante, el sistema cuenta con mecanismos de respaldo. La energía solar representa el 8,1 % de la matriz energética y creció 55,8 % en los últimos 12 meses frente a agosto del año anterior. Además, el parque térmico puede aportar más del 50 % de la energía requerida en momentos de mayor demanda, siempre que disponga del abastecimiento necesario de combustibles. En este contexto, el principal desafío es garantizar la disponibilidad y el despacho oportuno de esos recursos
