El Mundial de Fútbol 2026 marcará un hito histórico no solo por ampliar el torneo a 48 selecciones y celebrarse en tres países de manera simultánea, sino porque se convertirá en el primer gran evento deportivo global donde millones de viajeros deberán administrar gastos en tres monedas distintas durante una misma experiencia de viaje.
El reto financiero no es menor. Según un informe de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA), se esperan cerca de 6,52 millones de asistentes a los estadios, quienes generarán ingresos de 8.000 millones de dólares a nivel global. Además, se estima que el gasto promedio por turista será de 416 dólares diarios, equivalente a cerca de 1,6 millones de pesos colombianos, considerando gastos de hospedaje, alimentación, transporte y entretenimiento; en un contexto donde los costos continúan presionados por la inflación global y la volatilidad cambiaria.
En palabras de Daniel Londoño Tapia, Country Manager de Global66 en Colombia, “Un colombiano que viaje para alentar a la selección tendrá que pagar hospedaje en dólares estadounidenses, transporte en dólares canadienses y alimentación en pesos mexicanos, lo que lo lleva a enfrentar fluctuaciones en el tipo de cambio, comisiones por pagos internacionales y diferencias en costos financieros según cada país. Por eso, la planeación financiera es tan importante como organizar el itinerario”.
En este contexto, Global66, la Cuenta Global del futuro para personas y empresas inteligentes comparte algunas recomendaciones para una gestión eficiente del dinero en viajes internacionales:
Definir un presupuesto por país y por moneda: no todos los destinos tienen los mismos niveles de gasto. Estados Unidos tiende a ser el mercado más costoso del torneo, mientras que México puede representar una alternativa más accesible en hospedaje y alimentación. Separar el presupuesto por ciudad y moneda local ayuda a tener mayor control del gasto durante el viaje.
Comprar divisas de forma anticipada y escalonada: adquirir moneda extranjera a último momento puede incrementar el costo total del viaje. Una estrategia recomendada es monitorear el comportamiento del tipo de cambio y realizar conversiones parciales para mitigar el impacto de la volatilidad.
Evitar cambiar dinero en aeropuertos: los puntos de cambio en terminales aéreas suelen tener tasas menos competitivas. Es preferible utilizar soluciones digitales que permitan convertir y resguardar el dinero previamente en distintas monedas.
Utilizar cuentas multimonedas: con la Cuenta Global de Global66, los clientes pueden convertir y resguardar su dinero en diferentes divisas y desde un solo lugar. Lo que permite acceder a precios competitivos, y a su vez generar rendimientos del 6% E.A en dólares estadounidenses y 11 % E.A en COP sin necesidad de inmovilizarlos en bolsillos o CDT. Además, ofrecen un 10 % de cashback para usuarios nuevos en compras mínimas de USD 20 a nivel nacional e internacional realizadas en COP y USD a través de Apple Pay y Google Wallet. Esto permite optimizar los gastos y reducir la dependencia del efectivo durante los viajes.
Revisar las comisiones de la tarjeta antes de viajar: muchos bancos cobran tarifas adicionales por compras internacionales o retiros en cajeros. Antes de viajar es clave validar costos por comisión por conversión, costo por retiro, tasa de cambio aplicada, cobros por avances en efectivo. Frente a esto, la Global66 Smart Card detecta la moneda en la que se realiza el pago, así, al pagar una bebida en México y la estadía en Estados Unidos se cobra directamente del saldo en pesos mexicanos o en dólares, evitando costos adicionales por tipo de cambio.
Tener un fondo de emergencia en moneda internacional: retrasos, cambios de vuelos o emergencias médicas pueden alterar cualquier presupuesto. Lo recomendable es contar con un fondo adicional equivalente al menos al 15 % del presupuesto total del viaje y mantenerlo resguardado en bóvedas de la cuenta internacional.
“En este tipo de eventos vemos cómo cambian las dinámicas con las que las personas gestionan su dinero en el exterior. Por eso trabajamos para que nuestros clientes tengan mayor control y tranquilidad antes, durante y después de sus viajes, reduciendo fricciones y costos en sus pagos internacionales”, finaliza Londoño.
El auge del turismo deportivo refuerza la relevancia de este fenómeno. De acuerdo con la firma Fortune Business Insights, este mercado alcanzó un valor global de 707.290 millones de dólares en 2025 y se proyecta que llegue a 813.380 millones en 2026. En América Latina, el sector también muestra un crecimiento sostenido, con una participación cercana a los 210 millones de dólares en 2025 (6,81 % del mercado global) y una proyección de 220 millones para 2026, evidenciando el creciente impacto económico de los eventos deportivos internacionales en la región.
Finalmente, este icónico evento deportivo, también marcará un cambio en la forma en que los viajeros latinoamericanos administran su dinero en eventos internacionales, donde la flexibilidad cambiaria, los pagos digitales y la capacidad de operar en múltiples monedas comenzarán a ser tan importantes como el itinerario mismo.
