La manera de pagar en Colombia está evolucionando rápidamente, y las transferencias Account-to-Account (A2A) se están consolidando como uno de los principales motores de esta transformación. De acuerdo con el Global Payments Report 2026 de Worldpay, este método representará el 41 % del valor del comercio electrónico en Colombia para 2030, convirtiéndose en la principal forma de pago para las compras online. Su crecimiento responde a la adopción de soluciones como PSE y al fortalecimiento de la infraestructura de pagos inmediatos, que permite realizar transferencias entre cuentas bancarias de forma simple, rápida y segura.
Más allá del crecimiento de un método de pago específico, el mercado colombiano está viviendo una transformación impulsada por la diversidad de opciones disponibles para consumidores y comercios. El auge de billeteras digitales como Nequi y Daviplata, la expansión de los pagos mediante códigos QR y la evolución de iniciativas como Bre-B están ampliando el acceso a los pagos digitales y ofreciendo experiencias cada vez más ágiles, intuitivas y convenientes.
Esta evolución también responde a un cambio en las expectativas de los consumidores, quienes buscan realizar pagos de forma inmediata, sin necesidad de portar efectivo o incluso una tarjeta física. Al mismo tiempo, representa una oportunidad para que los comercios diversifiquen los medios de pago que ofrecen, reduzcan fricciones durante la compra y respondan a un consumidor que espera experiencias digitales cada vez más simples.
«Lo que estamos viendo en Colombia no es simplemente la aparición de un nuevo método de pago. Es una transformación en la manera como las personas interactúan con el dinero. Hoy un consumidor puede pagar desde la aplicación de su banco, desde una billetera digital o escaneando un código QR, sin depender necesariamente de una tarjeta física. Esa mayor variedad de opciones hace que los pagos sean más accesibles, ágiles y convenientes para millones de personas, al tiempo que impulsa la digitalización del comercio», afirma Juan Pablo D’Antiochia, gerente general del negocio Enterprise de Global Payments para América Latina.
En este contexto, iniciativas como Bre-B contribuirán a acelerar la adopción de pagos inmediatos al fortalecer la interoperabilidad entre entidades financieras y facilitar las transferencias en tiempo real. Sumado a una infraestructura ya consolidada con soluciones como PSE, Colombia avanza hacia un ecosistema donde los pagos digitales serán cada vez más sencillos para los usuarios, independientemente de la entidad financiera o la plataforma que utilicen.
Sin embargo, el avance de las transferencias inmediatas no significa el reemplazo de otros medios de pago. El Global Payments Report 2026 muestra que las tarjetas continúan siendo el principal método para las compras presenciales, con el 47 % del valor de las transacciones en puntos de venta, mientras que las billeteras digitales ya representan el 29 % del valor del comercio electrónico, reflejando un mercado donde conviven diferentes alternativas para responder a las preferencias de los consumidores.
«El futuro de los pagos no dependerá de un único método, sino de la capacidad del ecosistema para ofrecer alternativas que respondan a las necesidades de cada usuario. Las transferencias inmediatas seguirán ganando relevancia porque ofrecen simplicidad, velocidad y una experiencia integrada, mientras que las tarjetas, las billeteras digitales y otros medios continuarán desempeñando un papel fundamental en un mercado cada vez más diverso. Esa capacidad de ofrecer opciones es la que realmente está transformando los pagos en Colombia», concluye D’Antiochia.
