La velocidad con la que hoy se mueve el dinero y se ejecutan muchas transferencias hace que, una vez realizadas, sea prácticamente imposible revertirlas. Por ello, las instituciones financieras están adoptando una regla simple: verificar la cuenta antes de enviar el dinero.
Para Prometeo, fintech internacional especializada en infraestructura financiera sin fronteras, este cambio responde a una nueva realidad del sistema de pagos global. La empresa explica que esta práctica, conocida como verify-before-pay, está dejando de ser una innovación del ecosistema fintech para convertirse en un nuevo estándar de seguridad en pagos digitales, al confirmar que la cuenta existe, está activa y pertenece realmente al beneficiario antes de ejecutar una transferencia.
“La velocidad e irreversibilidad de los pagos actuales eliminaron el margen para corregir errores o detectar fraudes a tiempo; en este contexto, la validación previa es la única forma de asegurar la integridad de la operación antes de que el error ocurra”, explica Roberto Gaudelli, director comercial de Prometeo.
El crecimiento de esta tecnología está impulsado por tres tendencias que avanzan al mismo tiempo en el sistema financiero:
La expansión de los pagos en tiempo real, donde el dinero se acredita en segundos.
El aumento del fraude por transferencias autorizadas (APP fraud) y errores en pagos entre personas, empresas o gobiernos.
Nuevas exigencias regulatorias e interoperabilidad entre mercados, inspiradas en modelos como Confirmation of Payee en Reino Unido o Verification of Payee en Europa.
Según datos operativos de Prometeo, la adopción de verificación de cuentas en América Latina crece a un ritmo de 652% interanual, con mercados como Estados Unidos (+1.074%) y Colombia (+828%) liderando la expansión de la adopción.
Para Gaudelli, “este fenómeno es comparable a la evolución de la biometría en los procesos de KYC. Hace unos años, solicitar una selfie para validar la identidad resultaba un paso extraño y disruptivo para el usuario; hoy, es imposible confiar en un registro financiero digital que no incluya esta capa de seguridad. De la misma manera, la Validación de Cuentas está transitando de ser una innovación reciente a convertirse en el requisito implícito para operar con estándares globales de confianza”.
Detrás del modelo verify-before-pay hay tres verificaciones básicas que hoy se están convirtiendo en decisiones críticas para bancos, fintechs y empresas:
- ¿La cuenta existe?
- ¿Está activa y puede operar?
- ¿Pertenece realmente al beneficiario correcto?
América Latina: fragmentación, interoperabilidad y ventana de oportunidad
Actualmente, la región cuenta con algunos de los sistemas de pagos instantáneos más avanzados del mundo, como Pix en Brasil o SPEI en México. Sin embargo, los controles se realizan después de que el dinero ya se movió, lo que dificulta corregir errores o recuperar fondos en caso de fraude.
A esto se suma un problema adicional: la fragmentación del sistema financiero regional. Bancos y fintechs operan con estándares distintos, mientras que cada país avanza a ritmos diferentes en materia regulatoria. Esto implica que las empresas que operan en varios mercados deben gestionar riesgos bajo reglas, procesos y niveles de interoperabilidad diferentes, lo que complejiza la prevención de fraudes y la validación de cuentas antes de ejecutar pagos. Prometeo resuelve esto permitiendo que las empresas gestionen riesgos bajo una única integración, eliminando la complejidad de las reglas locales de cada país.
“Si cada país valida las cuentas de forma distinta, el riesgo se vuelve difícil de gestionar a nivel internacional”, advierte Gaudelli. “La oportunidad para América Latina es avanzar hacia estándares interoperables antes de que el crecimiento de los pagos instantáneos multiplique los errores y el fraude”.
Una infraestructura invisible del nuevo sistema de pagos
Aunque el usuario final casi no la percibe, la verificación previa de cuentas se está convirtiendo en una pieza fundamental del nuevo sistema de pagos global. Esta infraestructura permite, por ejemplo, que un marketplace pague a miles de vendedores sin errores, que una fintech desembolse créditos sin desvíos o que un gobierno ejecute transferencias masivas con mayor control y trazabilidad.
Con la adopción creciente en Estados Unidos, Europa y otros mercados pioneros, todo apunta a que el modelo verify-before-pay se consolidará como un nuevo estándar internacional para pagos digitales y transferencias transfronterizas.
Para América Latina, el momento es clave: incorporar la verificación previa como parte del diseño de los sistemas de pago, antes de que la velocidad del dinero supere la capacidad del sistema para controlar a dónde va.
