Trump dice que la relación con China es «muy buena» y que hablará con Xi a fines de semana

Por Economista Colombia 6 min de lectura
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(Agencias) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que la relación con China es «muy buena», tras el cierre de un acuerdo para rebajar aranceles mutuos, y adelantó que hablará con su homólogo chino, Xi Jinping, «quizá a fines de semana».

«No buscamos perjudicar a China. China estaba sufriendo un gran daño. Estaban cerrando fábricas. Había mucha inestabilidad, y estaban muy contentos de poder hacer algo con nosotros. La relación es muy, muy buena. Hablaré con el presidente Xi quizás a finales de semana», dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca.

Tras dos días de negociaciones en Suiza, ambos países cerraron un acuerdo para rebajar en 115 % sus aranceles mutuos por 90 días, visto como el inicio del un proceso para reparar una «relación atrofiada» por su diferendo comercial.

Así, los gravámenes estadounidenses a los productos chinos quedan a un 30 % (de un 145 % anterior), frente a un 10 % (de 125 %) para los estadounidenses, en lo que se ve como una pausa temporal a una situación comparable a un embargo comercial.

En las últimas semanas, el Gobierno estadounidense había informado sobre contactos bilaterales para estas negociaciones e incluso Trump sostuvo que había hablado con Xi Jinping, algo que Pekín negó y que luego desde Washington no consiguieron aclarar.

Las negociaciones entre China y EE.UU. se reanudarán próximamente para abordar la resolución en términos prácticos de los desacuerdos comerciales, lo que requerirá discusiones altamente técnicas.

Fuentes estadounidenses dijeron a EFE que todavía no se ha fijado una fecha precisa para que las conversaciones se reanuden a nivel de expertos.

El objetivo de Washington, reiterado por los altos responsables enviados por Trump a Ginebra, es reducir el déficit de 1,2 billones de dólares en la balanza comercial estadounidense, una situación declarada por el Gobierno como una «emergencia de seguridad nacional».

La gobernadora de la Reserva Federal Adriana Kugler, afirmó que las políticas arancelarias de la administración Trump probablemente impulsarán la inflación y lastrarán el crecimiento económico, incluso después de la reciente reducción anunciada de los aranceles a China.

“Las políticas comerciales están evolucionando y es probable que sigan cambiando”, dijo Kugler el lunes en declaraciones preparadas para un evento en Dublín. “Aun así, parece probable que generen efectos económicos significativos, incluso si los aranceles se mantienen cerca de los niveles anunciados actualmente”.

Estados Unidos y China anunciaron que reducirán temporalmente los aranceles sobre los productos de cada uno para que ambos países puedan avanzar hacia un acuerdo comercial más amplio. EE.UU. recortará los aranceles sobre China del 145% al 30%, mientras que China reducirá sus aranceles sobre los productos estadounidenses del 125% al 10%.

Aun así, Kugler señaló que las tasas arancelarias promedio en EE.UU. siguen siendo mucho más altas de lo que han sido en muchas décadas.

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“Si los aranceles siguen siendo significativamente más elevados que a principios de año, es probable que ocurra lo mismo con los efectos económicos, que incluirán una mayor inflación y un crecimiento más lento”, añadió.

La semana pasada, los responsables de la política monetaria mantuvieron sin cambios la tasa de interés de referencia del banco central por tercera reunión consecutiva. Kugler expresó su apoyo a esa decisión dados los riesgos al alza para la inflación y porque considera que la postura de la Reserva Fed es algo restrictiva para EE.UU.

“Dado que la inflación y el empleo podrían moverse en direcciones opuestas en el futuro, seguiré de cerca los acontecimientos, al tiempo que considero el rumbo futuro de la política”, afirmó.

Shock de oferta negativo

Kugler afirmó que espera que los aranceles supongan un choque negativo para la oferta, lo que provocará un debilitamiento del crecimiento económico y de la demanda de los consumidores a medida que aumenten los precios.

También señaló que podría haber “efectos significativos” en la productividad, ya que las empresas podrían recortar la inversión y adoptar otras medidas menos eficientes para hacer frente a la situación. Una menor demanda en toda la economía también podría dificultar la búsqueda de empleo, afirmó.

“Esta menor demanda agregada puede entonces ejercer una presión a la baja sobre la inflación, aunque probablemente no lo suficiente como para compensar el efecto del shock negativo de la oferta”, dijo Kugler.

Kugler describió la situación del empleo en EE.UU. como “en general estable” y señaló que los avances en la reducción de la inflación se habían ralentizado desde el verano pasado.

Basándose en datos de encuestas, como el Libro Beige de la Fed, y otros indicadores, afirmó que los aranceles ya han tenido efectos en el comportamiento, la confianza y las expectativas de los consumidores y las empresas.

Por su parte, el vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, celebró este lunes el acuerdo anunciado entre Estados Unidos y China para reducir sus aranceles, pero aún así insistió en que es necesario «fortalecer» a la Organización Mundial de Comercio (OMC).

«Es muy bueno que haya un entendimiento entre Estados Unidos y China», pues «será positivo para todo el comercio» internacional, declaró Alckmin en un evento empresarial en São Paulo.

Alckmin, quien también ejerce el cargo de ministro de Industria y Comercio, apuntó que el acuerdo anunciado por Pekín y Washington «beneficia a todos», pero subrayó que Brasil «defiende el multilateralismo y el libre comercio».

En ese marco, sostuvo que para una mejor regulación del comercio internacional es necesario «fortalecer» a la OMC, cuya influencia cayó en los últimos años, debido a la paralización de su órgano de apelaciones, bloqueado desde 2019 por una decisión adoptada por el propio Trump en su primer mandato y aún no revertida.

Según la negociación cerrada entre las dos mayores economías del mundo, Estados Unidos acordó reducir del 145 % al 30 % sus aranceles para los productos chinos, mientras que China aceptó rebajarlos hasta el 10 %, con respecto al 125 % que estaba vigente.

Esa reducción entrará en vigor el próximo miércoles, 14 de mayo, y en principio durante un plazo de 90 días, en los que ambos países intentarán resolver otras cuestiones pendientes de sus relaciones económicas y comerciales.

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