A pesar de que las ventas de autos y motos crecen a buen ritmo en Colombia durante lo corrido del año 2025, el índice de motorización, aquel que compara el número de habitantes por vehículos circulantes, muestra una realidad diferente.
“En lo que se refiere a autos, ya conocemos el excesivo número de habitantes por vehículo, que solamente nos supera Venezuela, pero que, en motos, no obstante, su prevalencia en el parque a motor circulante, Colombia esté a mitad de tabla, demuestra el abandono de Estado y, en particular del Ejecutivo, en lo que se refiere a emisión de política pública que fomente la densificación de vehículos por habitante”, señala Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de Aconauto.
En detalle, Colombia presenta un índice de motorización en autos de 276 habitantes por vehículo, mientras que en motos de 64,6.
Quijano explica que un programa de fomento que facilite el acceso de los ciudadanos colombianos al mercado tanto de motos como de autos no solamente motivaría el inicio de una cadena virtuosa de producción y consumo de insumos y autopartes, sino que el aumento en el recaudo de impuestos sería de tal magnitud que se evitaría al menos una reforma tributaria.
Además, de ese incremento en los aportes al erario por aranceles, IVA, impoconsumo, matrículas, Soat, rodamiento y semaforización, saldrían los recursos para construir más y mejores autopistas y avenidas, además de aquellos para el mantenimiento de la red existente.
Pero el escenario actual es sombrío porque el Ejecutivo insiste en fomentar la corrupción, el atraso y la contaminación por medio de decretos que reinstalan el esquema de chatarrización 1 a 1, ya probado en otras épocas y comprobado su poder nocivo y distorsionador del mercado porque valoriza artificialmente los vehículos obsoletos.
Además, al instaurar el cobro del 25 por ciento del valor del vehículo de carga nuevo para un fondo de dudoso objetivo, hace languidecer la renovación del parque automotor de carga y el encadenamiento de insumos y autopartes que este construye.
Los concesionarios de automotores reunidos en Aconauto instan al ejecutivo a despojarse de intereses y compromisos particulares y comprometerse con el bienestar general, no solamente en la renovación del parque sino en considerar la motorización de un país que clama por salir del atolladero del atraso multidimensional.
