(Bloomberg).- Los inversionistas deberían comprar acciones de consumo como una forma de apostar a un “pánico político” mientras Estados Unidos busca evitar una recesión, según Michael Hartnett de Bank of America.
El presidente Donald Trump probablemente impulsará medidas que protejan al consumidor estadounidense de una desaceleración económica y respalden su popularidad entre los votantes una vez que se resuelva el conflicto en Medio Oriente, dijo el estratega en una nota a clientes.
“Asumimos un pánico político para evitar una recesión”, señaló Hartnett, mientras Trump avanza hacia un “giro posterior a la guerra para abordar la asequibilidad y la caída en los índices de aprobación”. Apuntó a posibles medidas como un ingreso básico universal para proteger a los trabajadores.
Las elecciones de medio término de noviembre, que definirán el control del Congreso, están presionando a Trump a contrarrestar el descontento por el aumento del costo de vida, agravado por el alza del petróleo derivada de la guerra con Irán. Encuestas han mostrado que los votantes se distancian de la agenda económica del presidente, mientras los altos costos de vivienda, alimentos y servicios básicos presionan los bolsillos.
Hartnett destacó las acciones de consumo en Estados Unidos como su “posición contraria favorita en largo”, ante las preocupaciones por la inflación y el menor crecimiento económico. Su recomendación llega mientras el sector cotiza cerca de mínimos relativos frente al índice S&P 500, comparables a períodos de crisis como la pandemia de covid y la crisis financiera global.
También recomendó estrategias de empinamiento de la curva de rendimientos, que buscan ganancias a partir del aumento del diferencial entre las tasas de interés de corto y largo plazo, como una forma de posicionarse frente a la respuesta de política posterior a la guerra.
La preocupación de los inversionistas por el panorama de los mercados de renta variable se reflejó en los datos más recientes de flujos de fondos, destacados por los estrategas de Bank of America. Las salidas de fondos de acciones en Estados Unidos alcanzaron su nivel más alto en 13 semanas en el período finalizado el 25 de marzo, con US$23.600 millones, según datos de EPFR.
En otros mercados, las acciones europeas registraron su mayor salida desde abril, con US$3,1 mil millones.
