(EFE).- El fenómeno meteorológico de El Niño llegará a Colombia antes de lo previsto y será «fuerte o muy fuerte», por lo que se deben tomar acciones inmediatas para enfrentar los impactos de una crisis hídrica en el país, alertó este viernes la ministra colombiana de Ambiente, Irene Vélez.
«Tenemos 82 % de probabilidad de que El Niño se consolide entre mayo, junio o julio. Esa probabilidad cambió ayer y por eso la alarma es que pudiese estar anticipado», dijo Vélez en una rueda de prensa.
Por su parte, la directora del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), Ghisliane Echeverri, aseguró que en las últimas semanas «se registraron incrementos generalizados en las temperaturas máximas del aire, cercanas e incluso superiores a máximos históricos, en distintas regiones del país», en especial en el Pacífico, el Caribe y la zona Andina.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico, que produce a su vez una intensa sequía y suele ocurrir de forma cíclica cada dos años, lo que altera los patrones meteorológicos a nivel mundial.
Las probabilidades del inicio del fenómeno El Niño en Colombia aumentaron de un 62 % a un 82 %, y su intensidad está prevista entre «fuerte y muy fuerte», sobre todo en los últimos meses del año, señaló Vélez.
«Las lluvias por debajo de lo normal registradas durante los últimos meses podrían favorecer que el eventual desarrollo de El Niño ocurra en un contexto ya deficitario. El Gobierno Nacional hace un llamado a fortalecer las acciones anticipatorias y de preparación frente a las altas temperaturas, el déficit hídrico y los incendios forestales», agregó la ministra.
A su vez, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, puntualizó que las autoridades locales, tanto alcaldías como gobernaciones, son las responsables de tomar las acciones correspondientes para atender esta «emergencia climática».
«Es necesario comenzar a programar campañas de ahorro de agua, energía y prevención de incendios y estrategias que eviten impacto sobre la vegetación y fauna local», recomendó Vélez.
Esta alerta surge luego de un análisis de la cartera ambiental basado en los datos de 2.700 estaciones de monitoreo.
Echeverri informó que la región caribe e insular presentó calentamientos acelerados y condiciones asociadas a olas de calor, caracterizadas por aumentos de la temperatura máxima por encima del promedio histórico.
Entre los casos más representativos se encuentran Valledupar, capital del caribeño departamento del Cesar, que alcanzó 38,4 grados centígrados, con una anomalía superior de 4,2 grados frente a su promedio histórico.
En la región andina también se registraron variaciones importantes de temperatura, especialmente en zonas de valle y sectores de menor altitud.
Igualmente, en regiones como la Pacífica y la Orinoquía se evidenciaron aumentos persistentes de temperatura por encima de los 34 grados, indicaron los funcionarios.
