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Cuando el clima impacta el negocio: el costo oculto de no tener respaldo energético

Por Economista Colombia 3 min de lectura
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Las fallas eléctricas no solo representan un problema operativo, sino un riesgo financiero directo. De acuerdo con estudios del Uptime Institute, cerca del 25% de los incidentes en centros de datos superan el millón de dólares en pérdidas a nivel global, especialmente en industrias donde la continuidad es crítica como banca, salud, telecomunicaciones y retail.

En América Latina, este riesgo se intensifica durante las temporadas de lluvias, cuando fenómenos como inundaciones, tormentas eléctricas y deslizamientos afectan la estabilidad de la red. Países como Colombia experimentan cada año aumentos en interrupciones asociadas a eventos climáticos, lo que expone la necesidad de contar con infraestructura capaz de responder en escenarios adversos.

Resiliencia energética: de prevención a continuidad operativa

Frente a este panorama, las empresas están migrando hacia esquemas de resiliencia energética que no solo reaccionan ante fallas, sino que las anticipan. Es por ello que, los sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS) se han convertido en una pieza clave para garantizar continuidad operativa.

Ante estas fallas, las soluciones de UPS de Schneider Electric han evolucionado para responder a entornos cada vez más exigentes. Sistemas como la Galaxy VXL, diseñados para centros de datos y aplicaciones de alta densidad, permiten ofrecer respaldo energético con alta eficiencia y menor huella física, optimizando el uso de energía incluso en escenarios de alta demanda. Su capacidad de operar con arquitecturas escalables y eficientes responde directamente a la necesidad de sostener operaciones críticas frente a interrupciones inesperadas.

De manera complementaria, otras UPS modulares están orientadas a sectores como salud, industria, retail y servicios financieros, donde la continuidad no admite margen de error. Estas tecnologías no solo garantizan respaldo inmediato ante fallas, sino que también permiten estabilizar la calidad de la energía, reducir riesgos operativos y facilitar una gestión más inteligente mediante monitoreo digital, alineándose con las exigencias actuales de resiliencia energética en la región.

“Hoy las interrupciones eléctricas ya no son eventos aislados, sino riesgos operativos que las empresas deben gestionar activamente. Soluciones como Galaxy VXL o sistemas UPS modulares permiten garantizar continuidad en momentos críticos, pero también optimizar el uso de la energía y proteger la infraestructura frente a variaciones que muchas veces pasan desapercibidas y terminan afectando la operación”, señala Mario Cruz, Gerente Comercial del Cluster Norte para la unidad de Secure Power de Schneider Electric. “En sectores donde cada segundo cuenta, contar con respaldo energético no es una opción, es una condición para operar con confianza”.

A medida que los eventos climáticos se vuelven más frecuentes e intensos, la continuidad energética deja de ser un tema técnico para convertirse en una decisión estratégica de negocio. En la era digital, donde cada operación depende de energía confiable, la capacidad de anticipar y mitigar interrupciones será clave para sostener la productividad, la competitividad y la confianza de los usuarios.

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