La avicultura a nivel mundial atraviesa una etapa de profunda transformación. La necesidad de fortalecer la seguridad alimentaria, responder a nuevas exigencias en materia de sostenibilidad, incorporar tecnologías que incrementen la productividad y adaptarse a un entorno geopolítico y comercial cada vez más dinámico está redefiniendo el futuro de una industria llamada a desempeñar un papel estratégico en el abastecimiento mundial de proteína.
En este contexto, el XXII Congreso Fenavi reunió a dos de los principales referentes internacionales del sector para analizar las tendencias que marcarán el rumbo de la avicultura hacia 2030. El panel contó con la participación de Nicoló Cinotti, secretario general del International Poultry Council (IPC), y Javier Prida, presidente de ILH, bajo la moderación de Jordi Montfort, secretario general de Avianza, quienes compartieron su visión sobre la evolución de los mercados, los desafíos para la producción avícola, el comportamiento del consumo mundial de proteína y las oportunidades de crecimiento para la industria en América Latina y el mundo.
La conversación puso sobre la mesa que el crecimiento de la avicultura hacia 2030 estará condicionado por su capacidad para responder a un entorno más exigente y dinámico. La innovación, el fortalecimiento de la sanidad aviar, la apertura de mercados y unas cadenas de suministro más resilientes serán factores determinantes para sostener la competitividad del sector.
“La competitividad de nuestro sector hacia 2030 dependerá de nuestra capacidad para adaptarnos a un entorno cada vez más cambiante. No existe una única solución para todos los mercados: necesitamos trabajar bajo marcos globales compartidos, apoyados en estándares internacionales, sin perder de vista las particularidades de cada país” señaló Nicoló Cinotti, secretario general del International Poultry Council (IPC).
En este contexto, América Latina mantiene un importante potencial de crecimiento, particularmente en el consumo de huevo. Actualmente, la región registra un promedio de 296 huevos per cápita al año, cerca de un 50% por encima del promedio mundial, que no alcanza los 200 huevos. Esta dinámica evidencia la relevancia de la proteína avícola en la alimentación de la población y las oportunidades que aún tiene el sector para continuar expandiéndose.
“La inteligencia artificial y la innovación son herramientas que tenemos que incorporar sin ninguna duda. No se trata solamente de invertir en tecnología, sino de modernizar, tecnificar y aprovechar mejor la información que ya tenemos para ser más eficientes. El mundo está avanzando y no podemos quedarnos atrás” afirmó Javier Prida, presidente de ILH.
Para la avicultura colombiana, comprender estas tendencias resulta fundamental para anticipar los cambios que transformarán el entorno productivo y comercial durante los próximos años. Espacios como este permiten fortalecer el intercambio de conocimiento con referentes internacionales e identificar oportunidades para continuar consolidando una industria competitiva, innovadora y comprometida con la seguridad alimentaria.
El panel dejó una conclusión clara, la competitividad de la avicultura en la próxima década dependerá de la capacidad del sector para anticiparse al cambio y convertir los desafíos globales en oportunidades de crecimiento acompañado de la tecnología.
Este espacio hizo parte de la agenda académica del segundo día del XXII Congreso Fenavi, encuentro que reúne en Cali a representantes de la industria avícola, la academia, organismos internacionales, autoridades sanitarias y empresas proveedoras para analizar los principales desafíos técnicos, económicos y estratégicos que marcarán el futuro del sector.
