Los concesionarios reunidos en Aconauto rechazan enérgicamente la propuesta de la alcaldía de Bogotá de reajustar el impuesto de industria, comercio y avisos (ICA), que actualmente se cursa en el Concejo de Bogotá, en el marco de la discusión de la reforma tributaria.
“La actual tarifa con la que la ciudad grava las ventas brutas, incluidas las de los concesionarios de automotores, cuyo negocio da un margen final entre el 3 y el 4 por ciento, es francamente confiscatoria, luego un incremento lesionaría gravemente los negocios”, explica Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de la Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores – Aconauto.
En el caso de los concesionarios de automotores, el ICA es el impuesto más gravoso del portafolio impositivo porque se liquida sobre las ventas y sin considerar si el contribuyente tiene o no utilidad.
Si tal medida toma curso legal, iría claramente en contravía de la rebaja que está previendo el gobierno nacional.
Sea este un llamado a la cordura a los honorables concejales, así como a la secretaria de Hacienda y al mismo alcalde Galán, para que archiven la propuesta, comparen la tasa impositiva con otras ciudades capitales del mundo y encuentren en la evasión, elusión y exenciones, los recursos que tanto requiere Bogotá, señaló el directivo.
