La economía colombiana ha mostrado avances en los últimos años, de allí que en 2025, el producto interno bruto (PIB) creciera un 2,6 % frente al año anterior, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). En este contexto, la actividad de los distintos sectores productivos resulta clave para el desarrollo del país. Por eso, promover condiciones de trabajo seguras es fundamental no solo para proteger a los trabajadores, sino también para favorecer la productividad y evitar interrupciones que afecten las operaciones de las empresas.
Entendiendo este contexto, en Colombia, el Decreto 1072 de 2015 establece el marco del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), que orienta a las empresas en la prevención de accidentes, la identificación de peligros y la gestión de los riesgos laborales. Su aplicación busca integrar la seguridad en las actividades cotidianas de las organizaciones y fomentar medidas que respondan a las condiciones de cada entorno de trabajo.
Sin embargo, la accidentalidad laboral sigue siendo un desafío. Según el Informe de Siniestralidad Laboral 2025 del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS), cuatro actividades económicas registraron algunas de las tasas más altas de accidentalidad: agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, con 11,22 accidentes por cada 100 trabajadores; explotación de minas y canteras, con 9,08; distribución y tratamiento de agua, con 8,60; e industrias manufactureras, con 6,23.
Estas cifras ponen de relieve la importancia de reforzar las acciones preventivas según los peligros propios de cada actividad. Sobre esto, Catalina Vejarano, líder del equipo comercial de Libus, fabricante de elementos de protección personal (EPP) con más de 20 años de trayectoria en Latinoamérica y cuatro plantas de fabricación en la región, añadió que “los elementos de protección personal (EPP) cumplen un papel clave, ya que ayudan a proteger la integridad de las personas frente a distintos peligros. Su elección debe responder a las condiciones y los riesgos de cada entorno laboral, como parte de una estrategia integral de seguridad que también contribuya a evitar accidentes y proteger la continuidad de las operaciones”.
Vejarano explicó cómo algunos de los riesgos laborales presentes en las cuatro actividades económicas con mayores tasas de accidentalidad en Colombia pueden abordarse mediante medidasde prevención y el uso adecuado de elementos de protección personal.
Exposición al ruido durante labores agrícolas: por ejemplo, en cultivos de banano y aguacate, que se destacan por su participación en las exportaciones agrícolas colombianas, los trabajadores pueden estar expuestos al ruido generado por herramientas motorizadas y maquinaria utilizada durante las labores de mantenimiento, control de maleza y manejo de la cosecha. Cuando los niveles de ruido representan un riesgo para la audición, el uso de protectores auditivos seleccionados según la exposición y las características de la tarea contribuye a reducirlo.
Golpes por caída de materiales en minas y canteras: durante las labores de extracción, un operario puede estar expuesto a fragmentos de roca o herramientas que caen desde niveles superiores. El uso de cascos de seguridad adecuados al riesgo de impacto contribuyea proteger la cabeza frente a estos golpes. Para una protección efectiva, es importante seleccionar cascos que respondan a los peligros específicos de la actividad y verificar que se utilicen correctamente durante la jornada laboral.
Exposición a gases peligrosos durante el mantenimiento de redes de agua y alcantarillado:antes de ingresar a un pozo o tanque para realizar una reparación, es fundamental comprobar las condiciones de la atmósfera. Los detectores de gases permiten identificar la presencia de determinadas sustancias peligrosas y alertar sobre niveles insuficientesde oxígeno, facilitando la toma de decisiones antes y durante estas operaciones. Según las condiciones del espacio, también pueden requerirse equipos especializados de suministro de aire y procedimientos específicos de seguridad.
Lesiones por fragmentos metálicos en la industria manufacturera: cuando un operario utiliza una esmeriladora para pulir una pieza metálica, las chispas y partículas desprendidas pueden impactar sus ojos o rostro. Las gafas de seguridad y, según las características dela tarea, las pantallas faciales adecuadas ayudan a proteger estas zonas. La combinación de estos elementos con los resguardos de la maquinaria y los procedimientos de trabajo seguro contribuye a reducir la exposición a este tipo de accidentes.
“La protección de los trabajadores debe ser una prioridad para las empresas, especialmente en actividades donde existe una alta exposición a riesgos laborales. Nuestra experiencia trabajando con empresas de diferentes sectores productivos en Latinoamérica nos ha permitido conocer de cerca los riesgos y las necesidades de protección propios de cada actividad. Como fabricantes, este conocimiento nos permite desarrollar elementos de protección que respondan a las condiciones de distintos entornos laborales y aportar a las estrategias de prevención de accidentes”, concluyó Vejarano.
En definitiva, fortalecer la seguridad laboral forma parte de los esfuerzos por consolidar una economía colombiana más competitiva y sostenible. Promover condiciones adecuadas en losdistintos sectores productivos contribuye a construir empresas más sólidas y a generar entornos que favorezcan el desarrollo de sus actividades a largo plazo. De esta manera, el crecimiento económico puede avanzar de la mano con mejores condiciones para lostrabajadores, los cuales hacen posible la actividad productiva del país.
