(Investigaciones económicas Grupo Cibest).- La Junta Directiva del Banco de la República (JDBR) decidió por mayoría aumentar la tasa de interés en 25 puntos básicos (pb) hasta 12,25%. La decisión del 30 de septiembre sorprendió al consenso de analistas, que anticipaba estabilidad. Con esto, la tasa se ubica en el nivel más alto desde marzo de 2024. Cabe resaltar que la votación fue dividida: cuatro codirectores votaron a favor de esta decisión, dos por mantener la tasa inalterada y uno por incrementarla en 50 pb.
La JDBR reconoció que los recientes resultados de inflación continúan reflejando mayores presiones inflacionarias, lo que confirma riesgos persistentes para la convergencia hacia la meta, al tiempo que manifestó que la materialización del fenómeno de El Niño continuaría presionando la inflación al alza. La inflación básica (sin alimentos ni regulados) registró su nivel más alto desde mayo de 2024 (6,16%), lo que evidencia presiones subyacentes persistentes. Por su parte, la inflación anual se aceleró en 20 pb hasta 6,24%, con una dinámica concentrada en los servicios, impulsados en su mayoría por la indexación, y en los alimentos.
Así pues, la política monetaria mantiene su foco en las expectativas de inflación, las cuales han mostrado una dinámica reciente al alza. En particular, las proyecciones para finales de 2026 incrementaron 10 pb hasta 6,77%, mientras que para finales de 2027 la expectativa se ubica en 5,10%. De este modo, ambas permanecen por encima del rango de tolerancia del Emisor.
En el entorno internacional, las condiciones financieras se han tornado algo más apretadas ante la perspectiva de una política monetaria más restrictiva en las economías avanzadas. La Reserva Federal decidió incrementar en 25 pb su tasa de interés en septiembre, al tiempo que el Banco Central Europeo y el Banco de Japón también aumentaron sus tasas. Además, la continuación del conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre los precios de la energía representan un riesgo al alza para la inflación.
Bajo este contexto, la Junta Directiva considera que la decisión mantiene una postura de política monetaria restrictiva, consistente con una senda de inflación decreciente en 2027, aunque aún por encima de la meta. Hacia adelante, la JDBR señaló que para sus próximas decisiones será importante la información sobre tres frentes: los efectos del fenómeno de El Niño, el proceso de recuperación tras el terremoto y las medidas de política fiscal.
Implicaciones sobre nuestra visión
Este ajuste reafirma el compromiso del Banco con la convergencia de la inflación hacia la meta en el mediano plazo y con la estabilidad macroeconómica. En nuestra opinión, la decisión refleja que la Junta le dio mayor peso a la persistencia de las presiones inflacionarias que al alivio derivado de la apreciación del peso. Ahora bien, ante el balance de riesgos al alza, consideramos que la evolución futura de la tasa seguirá dependiendo de la dinámica de la inflación, del anclaje de las expectativas y de la materialización de los riesgos identificados, tanto internos como externos.
