(Bloomberg) — Arabia Saudita redujo el precio para agosto de su principal variedad de crudo para los clientes asiáticos en la mayor proporción registrada en al menos 26 años, debido a que el aumento de la oferta mundial ha intensificado la competencia por los compradores.
La petrolera estatal Saudi Aramco rebajará el precio de su crudo Arab Light para Asia en US$11 por barril el próximo mes, para quedar con un descuento de US$1,50 respecto del referencial regional, según una lista de precios consultada por Bloomberg. La reducción supera ampliamente el recorte de US$8 que esperaban los analistas consultados en una encuesta de Bloomberg.
El precio del petróleo ha caído con fuerza desde mediados de junio, cuando Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo para detener las hostilidades y permitir la reanudación del tránsito por el estrecho de Ormuz, el paso estratégico que permaneció prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto. El Brent ha retrocedido hasta alrededor de US$72 por barril, un nivel similar al que registraba a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron su ofensiva contra Irán.
Los crudos de Medio Oriente también han perdido valor ante la inminente llegada de una nueva ola de suministro procedente de la región, que amenaza con saturar a las refinerías asiáticas. En un momento dado, Aramco elevó sus envíos de crudo hasta aproximadamente el 90% de los niveles previos a la guerra, tras reanudar las exportaciones desde el puerto de Ras Tanura, en el Golfo Pérsico.
Antes de la guerra, Ras Tanura era el principal punto de embarque del petróleo saudí. Sin embargo, Aramco desvió la mayor parte de esos cargamentos hacia su terminal de Yanbu, en el mar Rojo, debido a que el conflicto dejó prácticamente bloqueado el estrecho de Ormuz.
El grupo de productores OPEP+, encabezado por Arabia Saudita y Rusia, acordó otro aumento moderado de las cuotas de producción para agosto. Durante la guerra, el grupo había aprobado incrementos principalmente simbólicos, ya que Ormuz permanecía prácticamente cerrado y varios productores del Golfo tenían pocas posibilidades de elevar realmente su producción. Ahora, con el tránsito marítimo normalizándose, Arabia Saudita, Irak y Kuwait podrán aprovechar plenamente sus mayores cuotas, una señal de que la organización no limitará la capacidad de sus miembros para aumentar la extracción de crudo.
